BLOG DE RAÍZ SEFARDÍ

UNA SEÑAL ENTRE EL TERNO Y SU PUEBLO



EL SHABAT ES UNA SEÑAL ENTRE EL TERNO Y SU PUEBLO

El Shabat y la singularidad del Pueblo de Israel.


Por medio del Shabat se revela el nexo especial que existe entre el Eterno y el Pueblo de Israel, tal como está escrito (Shemot 31:13-17): «Ciertamente guardarán mis Shabatot (mis sábados) porque es una señal (del pacto que existe) entre Yo y ustedes por todas sus generaciones, para que recuerden siempre que Yo soy el Eterno, Yo soy el que los santifica. Y guardarán el Shabat (el sábado) pues santo es para ustedes … y respetarán los hijos de Israel el sábado durante todas sus generaciones perpetuamente. Entre los hijos de Israel y yo será señal eterna (del pacto), pues en seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra y el séptimo día cesó en Su tarea y descansó".


Nuestros sabios explicaron (Talmud Babilonio Tratado de Beitzá 16(A)) que "el Eterno le dijo a Moshé:
tengo un presente valioso oculto en mis arcas y se llama Shabat y quiero entregársela al Pueblo de Israel, ve y avísales". Además explicaron (ídem) que "todos los preceptos que el Eterno le entregó al pueblo de Israel lo hizo en público salvo el del Shabat que fue entregado discretamente y en privado, tal como está escrito «Entre los hijos de Israel y Yo será señal eterna"". Ellos se preguntaron cómo puede ser que el Shabat haya sido entregado de manera discreta y en privado siendo que figura en las diez declaraciones que fueron revelados públicamente. 
La explicación es que el significado profundo del Shabat, por cuyo intermedio se revela el contenido Divino del mundo, no puede ser revelado públicamente pues es una cuestión particular vinculada a la relación entre el Eterno y el Pueblo de Israel. Sobre esto dijeron nuestros sabios (ídem): «El Eterno le concede al hombre un alma adicional en la víspera de Shabat y al acabar el día ésta le es retirada«. Mediante esta alma suplementaria el Pueblo de Israel puede captar el significado Divino del mundo y su finalidad última.

Por esta razón nuestros sabios dijeron en el Tratado de Sanhedrín 58:2 que "el gentil que guarda el Shabat merece la pena de muerte". Además, dijeron en Devarim Rabá 1:21 que «Lo comúnmente aceptado es que si el Rey habla con la Reina y viene un extraño y se entromete en la conversación, este último merece la pena de muerte. Lo mismo ocurre con el Shabat entre el Eterno y el Pueblo de Israel, tal como está escrito: «Entre yo y los hijos de Israel». Por esta razón, el gentil que se entromete entre ambos, hasta que no sea circuncidado, merece la pena de muerte» (ver en anexos de Shabat 25:1).

Para expresar el gran amor que tiene el Pueblo de Israel por el Shabat, tal como la novia del Rey ante su prometido, acostumbraron los judíos a salir a recibirlo antes de la puesta del sol tal como se sale a recibir a un huésped distinguido. El Talmud nos relata en el Tratado de Shabat 119a que Rabí Janina se arropaba con sus ropas más elegantes para recibir al Shabat proclamando: «Salgamos a recibir a nuestra Reina el Shabat«. Rabí Yanai se vestía con sus mejores ropas y recibía el Shabat proclamando: «Ven novia, ven novia«. Sobre la base de estos relatos Rabí Shlomó Alkabetz compuso el bellísimo poema Lejá Dodí, «vayamos amado mío (Pueblo de Israel) al encuentro de la novia, recibamos al Shabat«.




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