BLOG DE RAÍZ SEFARDÍ

PERLAS DE VA'ETJANÁN

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PERLAS DE VA'ETJANÁN
Va'etjanán es la palabra hebrea que Moisés usó para decirnos que le suplicó al Eterno para que lo dejara entrar en la Tierra prometida,  literalmente quiere decir: "y le supliqué o imploré."  Siempre se lee en el Shabat especial llamado Najamú (Consuelen), el sábado inmediatamente después de Tishá Be Av. A causa de que esta parashá describe cómo los Judíos serían expulsados de la Tierra de Israel por causa del pecado.

El orden (la Sidra) de esta Parashá comienza con que, Moisés trató por última vez de suplicarle al Eterno, en un último intento para que lo dejara entrar a la tierra prometida a Israel, tan fuerte era esa voluntad suya de cumplir todos los mandamientos. Él sabía que la mayoría de los mandamientos, las prohibiciones, los decretos del Rey de reyes y las ordenanzas legales eran solamente válidos para la Tierra de Israel y sólo podían cumplirse allí. Pero Dios se enojó con él y sólo le concedió la oportunidad de ver la Tierra desde el Monte Pisgat; 

aunque según nuestros Sabios, las súplicas le valieron a Moisés al menos la oportunidad de ver la tierra de manera sobrenatural, ya que el Eterno le mostró la tierra de cabo a cabo, lo cual sería imposible desde ese Monte. Y ese poder que le fue concedido a Moisés para ver la tierra, también le permitió ver el estado de la tierra, en todos los tiempos, presente y futuro; desde el río Eufrates hasta el río de Egipto, del mar Mediterráneo hasta el Jordán.

En esta Parashá también encontramos algunos recordatorios obligatorios; como el mandamiento de recordar la salida de Egipto, y el mandamiento de recordar diariamente el evento del Monte Sinaí, ese momento histórico en el cual Dios le habló a toda la nación directamente desde el cielo. Evento que sólo habría de suceder solamente una sola vez en toda la historia de los habitantes del planeta tierra. Ningún otro pueblo tendrá esa oportunidad de que Dios les hable a millones de sus habitantes al mismo tiempo. 

Ese evento único es lo que hace del judaísmo algo sobresaliente entre todas las otras religiones del mundo. Todas las religiones comenzaron con las palabra de un solo líder sin ningún testigo, mientras que en el judaísmo fueron millones de hombres, mujeres y niños que escucharon la voz de Dios hablándoles en vivo desde el cielo. Dios le dijo a Moisés que esa era la única manera de lograr que el pueblo crea en su Torá para siempre, el hecho de que hubo millones de testigos de ese diálogo entre Moisés y el Eterno. 

A través de ese evento magnifico, Dios nos aseguró también de que nunca cambiaría su palabra, de que nunca habría otra Torá, de que el Pacto del Monte Sinaí es un pacto Eterno. Y para que todo el Mundo lo sepa, que aunque Él promete renovar el Pacto, no se trata de nada nuevo, sino de las mismas palabras del Monte Sinaí que esta vez las implantaría directamente en nuestras entrañas y nos dice así Jeremías 31:33 “Mas éste es el pacto nuevo que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Eterno: Daré mi Torá en sus entrañas, y la escribiré en sus corazones; y Yo les seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo”. No es un Nuevo Testamento, ni mucho menos un libro con leyes nuevas.

Esta Sidra también nos enseña algo nuevo, nos dice que el que se pega al Eterno su Dios, éste es el que está vivo (Deut 4:4). ¿Cómo es posible lograr eso? Dios no es un ser humano, Él no tiene cuerpo de ningún tipo, no se le puede comparar con nada ni nadie. No se puede ver, oler ni sentir; entonces cómo se puede uno pegar a Él que además nos dice su palabra que es fuego consumidor (Deut 4:24). Nuestros Sabios nos han enseñado el secreto, se trata de apegarse a sus palabras, estudiandolas, escudriñándolas y obedeciendo a todos sus estatutos; y manteniendo nuestra mente pegada en Dios, alejándonos del pecado, protegiendo los ojos de lo impuro y haciendo el bien (Secreto del Judaísmo por el Rav Ya’akov Adés).

Otra Perla impresionante  es la parte que contiene las Profecías de Moisés. Él profetizó de que los Judío serían esparcidos por todas las naciones del mundo (Deut 4:25-27). Esta profecía no termina ahí, Moisés nos asegura, que no solamente seríamos esparcidos por toda la tierra, en las naciones del mundo, por causa de nuestra idolatría, sino que a causa de eso, viviríamos en países donde nos forzarían nuestros enemigos a convertirnos a una religión, cuyo símbolo es la madera (la cruz), y que otros países nos obligarían a aceptar otra religión cuyo símbolo es la piedra (Meca/Islam). 

Esta Profecía de que existirían estás dos religiones; la de los Romanos, y la de los Musulmanes, es impresionante. Y para asegurarnos de que verdaderamente se trata de estas dos religiones, hoy por medio de la ciencia se han descubierto dos palabras codificadas en estos dos versículos (Deut 4:27-28) que sin ninguna duda la Torá se está refiriendo a esas dos falsas religiones; el nombre del supuesto fundador del cristianismo y la palabra Meca aparecen aquí a intervalos de cincuenta letras en la biblia en lengua hebrea.

Y el resto de la Parashá nos enseña que las diez declaraciones de Dios al Pueblo Judío contienen más de diez mandamientos, y todo el que sigue creyendo falsamente que Dios nos dio solamente diez mandamientos se equivoca. Pero el que realmente estudia la Torá sabrá que hay más de diez mandamientos; como por ejemplo, el mandamiento de amar al Eterno con todo nuestro corazón, fuerza y alma no forma parte de las diez; y el mandamiento de dejar descansar la tierra por un año después de siete años, tampoco forma parte de las diez declaraciones de Dios; 

sin embargo, Israel fue exiliado a Babilonia por 70 años por haberlo violado; como tampoco está incluido en las diez declaraciones, el mandamiento de no casarse con personas de otras religiones; sin embargo, Dios mató a 24, 000 judíos en un solo día, por haber violado ese mandamiento. De ese último mandamiento se conoce que los verdaderos Judíos son los que nacen de madres judías, y eso sin importar quien sea el padre. Ese mandamiento dice así:

“Y no contraerán matrimonio con ellos: no les darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo; Porque él desviará a tu hijo de en pos de mí, y a causa de ellas, tus hijos servirán a dioses ajenos; y el furor del Eterno se encenderá sobre ustedes, y te destruirá presto (Deut 7:3-4).”

Entonces si las 10 declaraciones no son los únicos mandamientos (Deut 5:36), ¿cuántos mandamientos hay en la Torá (biblia)? Al contar todas las prohibiciones, pactos, decretos y ordenanzas obligatorias de toda la Torá encontramos un número de 613 mandamientos; aunque un gran número de estos son válidos solamente en Israel, y solamente cuando esté el Templo; sin embargo, hay varias decenas de otros que se aplican en todo lugar y tiempo; hay 39 mandamientos que si se violan le causan la muerte no solamente al cuerpo humano, sino al alma misma, cortandola de su raíz. Aun las diez declaraciones que se cuentan comúnmente como diez mandamientos, contienen más de diez mandamientos.

Todos aquellos que tratan de convencerse a símismo de que hay solamente 10 mandamientos se están engañando y si son líderes les están mintiendo a los demás. La realidad es que la Torá no es solamente para la aplicación personal de nuestras vidas, lo que se debe entender es que se trata de la constitución de la nación guiada por Dios. Conteniendo leyes o mandamientos para todo el desenvolvimiento del estado; hay leyes de litigios, leyes o mandamientos contra la inmoralidad, leyes contra el crimen y decretos reales. Y todos esos estatutos o ordenanzas son mandamientos, los hay positivos y negativos.

Además, es muy importante saber que las leyes o mandamientos de la biblia no se aplican todos igualmente a todos los habitantes de la nación; cualquier persona inteligente debe de entender esa realidad; hay leyes y mandamientos que se aplican sólo a sacerdotes y a policías; a oficiales del estado, jueces y a abogados; etc. Pero hay más de cien mandamientos o leyes que se aplican a todo el mundo.





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TU BE ' AV


¿QUÉ ES TU BE'AV?
En la antigüedad, en Tu Be' Av (literalmente, el 15 del mes de Av), cuando la luna estaba llena, las mujeres que deseaban casarse se vestían con vestidos blancos (para que nadie supiera quién era rico o pobre) y bailaban fuera de los muros de Jerusalén al mismo tiempo los pretendientes bailaban tras ellas. Hoy en el mundo judío, es una fiesta que celebra la magia del amor.

Tu Be 'Av es la palabra hebrea para decir 15 de Av, se trata de una festividad judía menor. En el Israel moderno, se celebra como la fiesta del amor (Jag Ha’Ahavá). Se ha dicho que es un día propicio para las bodas.


EL SIGNIFICADO HISTORICO DE ESE DIA

Según la Mishná, Tu Be' Av era una festividad alegre en los días del Templo en Jerusalén, que marcaba el comienzo de la cosecha de las uvas. En Yom Kipur y Tu Be 'Av, las jóvenes solteras de Jerusalén se vistían con prendas blancas y salían a bailar a los viñedos. El Talmud afirma que no hubía días sagrados tan felices para los judíos como Tu Be 'Av y Yom Kipur. La fiesta celebraba la ofrenda de leña traída al Templo (ver Nehemías 13:31). 

El Talmud y los comentaristas talmúdicos citan varias razones para celebrar en Tu Be 'Av:

Mientras los israelitas vagaban por el desierto durante cuarenta años, las huérfanas sin hermanos solo podían casarse dentro de su tribu para evitar que el territorio heredado de su padre en la Tierra de Israel pasara a otras tribus, tras el incidente de las Hijas de Tzelofhad. Después de la conquista y división de Canaán bajo Josué, esta prohibición se levantó el quince de Av y se permitió el matrimonio entre tribus.

Al final de la peregrinación de Israel por el desierto, el último remanente de la generación del pecado de los espías, a los que se les había prohibido entrar en la Tierra Prometida, descubrió que no estaban destinados a morir. Durante cuarenta años, cada Tisha B'av los israelitas se hicieron tumbas en las que dormían esperando que fuera su última noche; cada año moría una parte de ellos. En el año 40, los quince mil que habían quedado de la primera generación se fueron a dormir a las tumbas y se despertaron al día siguiente para su sorpresa. Pensando que se habían equivocado con la fecha, siguieron durmiendo en las tumbas hasta que llegaron a Tu Be 'Av y vieron la luna llena. Solo entonces supieron que iban a entrar a la Tierra de Israel con la nueva generación.

A la tribu de Benjamín se le permitió casarse con otras tribus después del incidente de la concubina de Gabaa (ver Jueces capítulos 19–21).

EN EL AÑO SE COMPLETÓ EL CORTE DE LA MADERA PARA EL ALTAR MAYOR DEL TEMPLO.

El rey Oseas del reino del norte quitó a los centinelas del camino que conducía a Jerusalén, lo que permitió que las diez tribus tuvieran acceso nuevamente al Templo.

Las noches, tradicionalmente el momento ideal para el estudio de la Torá, se alargan nuevamente después del solsticio de verano, lo que permite un mayor estudio.

Los ocupantes romanos permitieron el entierro de las víctimas de la masacre de Bethar durante la rebelión de Bar Kochba. Milagrosamente, los cuerpos no se habían descompuesto, a pesar de haber estado expuestos a la intemperie durante más de un año.


TIEMPOS MODERNOS


Tu Be 'Av es un día de alegría que sigue a Tisha Be 'Av por seis días y contrasta con la tristeza de Tisha Be 'Av. Tu Be 'Av no tiene muchos rituales religiosos establecidos asociados con su celebración, excepto que Tajanun no se dice en ese dia, ya sea en minja el día anterior o en el mismo día, y los novios tradicionalmente no ayunan si su boda cae en Tu B 'AV. Estas costumbres conmemoran los felices acontecimientos ocurridos en la historia del Pueblo Judío.

En los tiempos modernos, se ha convertido en una festividad judía romántica entre los judíos seculares que en su mayoría lo ven como el equivalente judío del día de San Valentín y comparable al Día de Sadie Hawkins. Después de experimentar un aumento de popularidad en el moderno estado de Israel, los israelíes prefieren celebrar el amor en Tu Be 'Av y las organizaciones judías norteamericanas organizan celebraciones y ofrecen enseñanzas en Tu Be 'Av. Sirve como un día para hacer casamenteros, bodas y propuestas, pero también para aumentar el estudio de la Torá. Tu Be 'Av es más popular que el Día de San Valentín, ya que los judíos seculares y los Jaredíes celebran Tu Be 'Av, mientras que es menos probable que los Jaredíes estén al tanto del Día de San Valentín.

Hay una iniciativa de escoger a Tu Be 'Av para un día mundial de oración, orando por Shidujím (oportunidad para conocer a un cónyuge potencial) o alma gemela (Zivug) pero, lo que es más importante, orando por un compañero judío para encontrar el cónyuge perfecto. La iniciativa reúne a los judíos todos los tipos en oración, diciendo Tehilím (Salmos) unos por otros para encontrar un cónyuge. 8 capítulos de Tehilím (Salmos) se recitan al unísono en todo el mundo simultáneamente y en diferentes zonas horarias.





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LA HAFTARÁ DE LA VISIÓN DE ISAIAS (JAZÓN YESHAYAH)


Shabat Jazón

LA HAFTARÁ JAZÓN (LA VISIÓN)

Isaías 1:1-27.

La Haftará de esta semana es la tercera de una serie de tres "Haftarot de aflicción". Estas tres Haftarot se leen durante las Tres Semanas de luto por Jerusalén conocidas como Bein Ha’Metzarím, entre los ayunos del 17 de Tamuz y el 9 de Av.

Isaías transmite a los judíos una visión Divina que experimentó, castigando a los residentes de Yehudá y Jerusalén por haberse rebelado contra Dios, criticándolos por repetir sus errores y no abandonar sus caminos pecaminosos, incluso después de haber sido reprendidos y castigados. "¡Ay de una nación pecadora, un pueblo cargado de iniquidad, descendencia malvada, hijos corrompidos! Dejaron a Dios, provocaron al Santo de Israel". Se emplean palabras duras, comparando a los líderes judíos con los gobernantes de Sodoma y Gomorra. Dios declara su disgusto por sus sacrificios y ofrendas que estaban aromatizados con costumbres paganas. "¿Cómo se ha convertido en una ramera, una ciudad fiel; una vez estuvo llena de justicia, en la cual se alojaría la justicia, pero ahora es una ciudad de homicidas..."

Isaías luego pronuncia palabras más suaves, animando al pueblo a arrepentirse sinceramente y a realizar actos de justicia y bondad hacia los necesitados, los huérfanos y las viudas, y prometiéndoles lo mejor de la tierra a cambio de su obediencia. “Si vuestros pecados resultaren ser como el carmesí, se volverán blancos como la nieve; si resultaren ser tan rojos como el tinte carmesí, serán como lana”. La Haftorá concluye con la promesa de que Dios finalmente restablecerá los Shoftím (los jueces) y líderes de Israel, cuando "Sión sea redimida por la justicia y sus penitentes por la rectitud".

Nota: La primera palabra de la Haftará es "Jazón" ("La visión [de Isaías]"). El Shabat cuando se lee esta Haftará, el Shabat antes de Tisha Be' Av, se llama así "Shabat Jazón", el "Shabat de la Visión". Según la tradición jasídica, en este Shabat el alma de cada judío recibe una "visión" del tercer Templo Sagrado que será reconstruido con la llegada del Mashíaj. 

LECTURA DE LA HAFTARÁ

HAFTARAT DEVARIM - ISAÍAS 1:1-1:27


Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vió sobre Judá y Jerusalem, en días de Uzzías, Jotham, Achâz y Ezechîas, reyes de Judá. Oigan, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla el Eterno: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce á su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento.


¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron al Eterno, provocaron á ira al Santo de Israel, se tornáron atrás. ¿Para qué han de ser castigados aún? todavía se rebelarán. Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón y podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. Su tierra está destruida, sus ciudades puestas á fuego, su tierra delante de ustedes comida de extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños.


Y queda la hija de Sión como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada. Si el Eterno de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedaran muy cortos residuos, como Sodoma hubiéramos sido, y semejantes á Gomorra. Príncipes de Sodoma, oigan la palabra del Eterno; escuchen la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.


¿Para qué me sirven, dice el Eterno, la multitud de sus sacrificios? Harto ya estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.


¿Quién demandó esto de sus manos, cuando vinieran a presentarse delante de mí, para hollar mis atrios? No me traigan más vano presente: el perfume me es abominación: los sacrificios de la luna nueva y de Shabat, el convocar asambleas, no las puedo aguantar: Sus solemnidades son iniquidad. Sus lunas nuevas y sus solemnidades mi alma las tiene por aborrecidas: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas.


Cuando extendieren sus manos, yo esconderé de ustedes mis ojos: asimismo cuando multiplicaren la oración, yo no oiré: llenas están de sangre sus manos. Lavense, limpiense; quiten la iniquidad de sus obras de ante mis ojos; dejen de hacer lo malo: Aprendan a hacer bien: busquen juicio, restituyan al agraviado, oigan en derecho al huérfano, amparen a la viuda. 


Vengan ya, dice el Eterno, y estemos á cuenta: si sus pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.


Si quisieren y oyeren, comerán el bien de la tierra: Si no quisieren y fueren rebeldes, serán consumidos a espada: porque la boca de el Eterno lo ha dicho. ¿Cómo te has tornado ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de juicio, en ella habitó equidad; mas ahora, homicidas. Tu plata se ha tornado escorias, tu vino mezclado está con agua. Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones: todos aman las dádivas, y van tras las recompensas: no oyen en juicio al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda. Por tanto, dice el Señor el Eterno de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios: Y volveré mi mano sobre ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré todo tu estaño: 


Y restituiré tus jueces como al principio, y tus consejeros como de primero: entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel. Sión con juicio será rescatada, y los Judíos arrepentidos de ella serán redimidos con rectitud. 




EN RESUMEN
EN LA HAFTARÁ PARA DEVARÍM ISAÍAS ACUSA AL PUEBLO DE REBELIÓN CONTRA DIOS.

La selección de la Haftará es de Isaías 1:1-27.

Tisha B’Av, el día más triste del calendario judío, marca el aniversario de la destrucción del Templo. En el Shabat anterior a Tisha B'Av, que siempre coincide con Parashat Devarim, los judíos leen una haftará desde el principio del Libro de Isaías. El Shabat antes de Tishá BeAv a menudo se llama Shabat Hazon, llamado así por la primera palabra de la haftará. A diferencia de Jeremías y Ezequiel, quienes experimentaron vívidas visiones como su iniciación en la profecía, Isaías no informa haber tenido visiones, simplemente comienza condenando al pueblo de Judá y Jerusalén por su mal comportamiento.

Él le recuerda al pueblo que Dios ha sido como un padre para ellos, y en lugar de estar agradecidos y respetuosos por todo lo que Él ha hecho por ellos, el pueblo continúa rebelándose y despreciando la autoridad de Dios. Cuando pecan, son castigados. Sin embargo, en lugar de aprender de sus errores, la gente sigue actuando mal. Incluso la tierra en la que viven es penalizada por su comportamiento insidioso.

Isaías le dice al pueblo que Dios ya no tiene ningún interés en los sacrificios que el pueblo le ha estado trayendo. Aunque se reúnen obedientemente en el Templo en los días festivos ya principios de cada mes, su falta de justicia social anula cualquier recompensa que puedan obtener por ofrecer regalos a Dios.

A medida que avanza la haftará, la ira de Isaías se desvanece ligeramente. Le dice a la gente que cambie su comportamiento: “Aprended a hacer el bien, dedicaos a la justicia, ayudad al agraviado, defended los derechos del huérfano, defended la causa de la viuda” (1:17) y promete que serán recompensado con una abundante cosecha.

En la sección final de la haftará, Isaías lamenta la caída de Judá y Jerusalén, la destitución de Sion y la injusticia rampante. Pero Isaías promete que la ira de Dios se calmará y hay un atisbo de esperanza para el futuro: “Sión será salva en el juicio, sus arrepentidos en la retribución”. (1:27)


Conexión al Calendario

En Tisha Be’Av, las comunidades judías de todo el mundo se sientan en el suelo y lloran por la destrucción del Templo. El libro de Lamentaciones, Eicha, registra la tragedia de la destrucción de Sión, y se canta con una melodía lúgubre.

Aunque la mayoría de las haftarot se cantan en una melodía especial para haftarot, es tradicional leer la mayor parte o la totalidad de la haftarah para Shabat Hazon en la misma melodía utilizada para Eicha. Esto destaca los temas que son similares en la haftará y el Libro de las Lamentaciones, y el uso de la palabra Eijá en la Haftará ("Ay [Eijá] se ha convertido en una ramera, la ciudad fiel").

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LAS NACIONES NO JUDIA NO CAMBIAN SUS DIOSES





HAFTARÁ DE MASEI EN POCAS PALABRAS

Jeremías 2:4–28; 4:1–2.

La Haftará Masei que se lee en esta semana es la segunda de una serie de tres “Haftarot de aflicción”. Estas tres Haftarot se leen durante las Tres Semanas de luto por Jerusalén, el tiempo conocido como Bein Ha’Metzarím, Las tres semanas que van desde el ayuno del 17 de Tamuz al ayuno del 9 de Av.

El profeta Jeremías transmite el mensaje de Dios al pueblo judío, en tono fuerte reprendiendo a todos los sectores del pueblo, incluido el liderazgo, por su abandono de Dios. “¿Qué mal encontraron en Mí vuestros antepasados, que se alejaron de Mí, y fueron tras la vanidad y ellos mismos se hicieron vanos?” Él les recuerda la bondad que Dios hizo por ellos, sacándolos de Egipto y guiándolos a través del desierto y estableciéndolos en la Tierra Prometida, pero ellos devolvieron la bondad con deslealtad.

¿A CASO HAN VISTO A ALGUNA NACION CAMBIAR A SUS DIOS O DIOSES?

“Porque dos males ha cometido mi pueblo; me han dejado a Mí, la fuente de aguas vivas, [y además, esto fue para] cavarse cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”

Dios les pide que vean las acciones de sus naciones vecinas, los Kittitas y los Kedaritas, “y vean si hubo tal cosa, si alguna nación jamás ha intercambiado a un dios por otro, y eso aunque sabemos que sus deidades realmente no son dioses. Sin embargo, mi nación (Israel) cambió su gloria por lo que no aprovecha”.

Jeremías continúa prediciendo el sufrimiento que sufrirá el pueblo judío a manos de sus enemigos, y también de sus antiguos aliados: “Su propia maldad los castigará a ustedes, y serán reprendidos por sus propias rebeliones; y sabrás y verás que tu abandono del Eterno tu Dios es malo y amargo”.

La Haftará termina con una nota alentadora, asegurando a la gente que si regresan, si hacen Teshuvá (arrepentimiento) a Dios con sinceridad, serán restaurados a toda su gloria.







EN RESUMEN 
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LA HAFTARA PARA MASEI ES UNA PROFECÍA DE DESTRUCCIÓN PLAGADA DE METÁFORAS.


La costumbre asquenazí es leer Jeremías 2:4-28 y 3:4. La costumbre sefardí es leer Jeremías 2:4-28 y 4:1-2.

La haftará para Parashat Masei es la segunda de la serie de tres haftarot que se leen entre el 17 de Tammuz y el 9 de Av, todas las cuales describen la opresión y destrucción de Israel (tlata depuranuta). Aunque no está conectada temáticamente con la parashá, la haftará evoca el sentido de duelo que caracteriza este período en el calendario judío.

La haftará comienza exactamente donde terminó la haftará de la semana anterior, con el profeta Jeremías reprendiendo al pueblo por abandonar a Dios. Lamenta que el pueblo no haya recordado que Dios los sacó de la tierra de Egipto, los guió a través de los peligros del desierto y les dio una tierra llena de frutos abundantes. Señala que no solo la gente común es culpable: los sacerdotes, los eruditos de la Torá, los gobernantes y los profetas han pecado.

Jeremías se maravilla de la audacia de Israel. Si uno buscara en los rincones del mundo, afirma, no podría encontrar una nación tan rebelde. De hecho, toda la naturaleza está conmocionada por lo que Israel ha hecho: “Espantaos, oh cielos, por esto. ¡Estén horrorizados, completamente aturdidos!” (2:12)


UNA MEZCLA DE METÁFORAS

Jeremías explica que el pecado del pueblo es doble: han abandonado a Dios y se han dedicado a adorar una idolatría inútil. Jeremías describe esto con una metáfora del agua: Dios es una fuente de agua viva, pero los israelitas prefieren cavar sus propias cisternas, cisternas rotas que ni siquiera pueden contener agua.

Continuando con el tema del agua, Jeremías le dice al pueblo que la destrucción es inevitable, y que no deben molestarse en buscar ayuda en otra parte: “¿De qué sirve ir a Egipto a beber las aguas del Nilo? ¿Y de qué sirve ir a Asiria a beber las aguas del Éufrates? (2:18) Ninguna de estas naciones podrá ayudar a Israel porque están tan profundamente manchadas por el pecado.

Pasando del agua a la vida silvestre, Dios compara a Israel con un camello lujurioso que copula en cada colina alta y debajo de cada árbol, y con un asno salvaje en el desierto, apasionado y desenfrenado.

En los versículos finales de esta reprensión, Jeremías dice que toda la casa de Israel, incluidos sus reyes, oficiales, sacerdotes y profetas, deben sentirse como un ladrón culpable que ha sido atrapado. Incluso los dioses que el pueblo adora son materia de comparación: “¡Porque tus dioses, oh Judá, son tantos como tus ciudades!” (2:28)

Para no terminar con una nota negativa, las comunidades asquenazíes añaden un verso al final de la haftará que llama a Israel el compañero de la juventud de Dios (3:4). Las comunidades sefardíes avanzan dos capítulos y leen versículos que prometen que si Israel regresa a Dios, se convertirán en una bendición entre las naciones del mundo (4:1-2).




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MEGILAT EIJA - LAMENTACIONES



MEGUILAT EIJA

EL LIBRO DE LAMENTACIONES

LAS TRISTEZAS Y AMARGURA DE TZIYON LA CAUTIVA

CAPITULO 1

1 ¡Cómo se ha quedado sola la ciudad populosa! La grande entre las naciones se ha vuelto como una viuda, La señora de las provincias ha sido hecha tributaria. 2 Amargamente llora en la noche, y sus lágrimas están en sus mejillas. No tiene quién la consuele de todos sus amantes; Todos sus amigos le quedaron mal, se le volvieron enemigos. 3 Yehudá se ha ido en cautiverio a causa de la aflicción y de la dura servidumbre; Ella habitó entre las naciones, y no halló descanso; Todos sus perseguidores la alcanzaron Bein Ha’Metzarím (entre las estrechuras).

4 Las calzadas de Tziyon (Sion) están de luto, porque ya no hay peregrinos que vengan a las Moadím (a las fiestas solemnes); Todas sus puertas están asoladas, sus Cohaním (Sacerdotes Levitas) gimen, Sus vírgenes están afligidas, y ella tiene amargura.

5 Sus angustiadores se hicieron gobernantes (Cabezas), sus enemigos pasaron ser los señores, Porque el Eterno la afligió por la multitud de sus rebeliones; Sus hijos fueron llevados en cautividad delante del enemigo. 6 Desapareció de la hija de Sion toda su hermosura; Sus príncipes fueron como ciervos que no hallan pasto, Y anduvieron sin fuerzas delante del perseguidor.

7 Jerusalén, cuando cayó su pueblo en mano del enemigo y no hubo quien la ayudase, Se acordó de los días de su aflicción, y de sus rebeliones, Y de todas las cosas agradables que tuvo desde los tiempos antiguos. La miraron los enemigos, y se burlaron de su caída. 8 Pecado cometió Jerusalén, por lo cual ella ha sido removida; Todos los que la honraban la han menospreciado, porque vieron su vergüenza; Y ella suspira, y se vuelve atrás.

9 Su inmundicia está en sus faldas, y no se acordó de su fin; Por tanto, ella ha descendido sorprendentemente, y no tiene quien la consuele. Mira, oh Eterno, mi aflicción, porque el enemigo se ha engrandecido. 10 Extendió su mano el enemigo a todas sus cosas preciosas; Ella ha visto entrar en su santuario a las naciones de las cuales mandaste que no entrasen en tu congregación.

11 Todo su pueblo buscó su pan suspirando; Dieron por la comida todas sus cosas preciosas, para mantener la vida. Mira, oh Eterno, y ve que estoy abatida. 12 ¿A caso no se conmueven ustedes al pasar por el camino? Miren, y vean si jamás ha existido dolor como mi dolor que me ha sobrevenido; Porque el Eterno me ha angustiado en el día de su ardiente furor.

13 Desde lo alto envió fuego que consume mis huesos; Ha extendido una red a mis pies, me volvió atrás, Me dejó desolada, y con dolor todo el día. 14 El yugo de mis rebeliones ha sido atado por su mano; Ataduras han sido echadas sobre mi cerviz; ha debilitado mis fuerzas; Me ha entregado el Señor en manos contra las cuales no podré levantarme.

15 El Señor ha hollado a todos mis hombres fuertes en medio de mí; Llamó contra mí compañía para quebrantar a mis jóvenes; Como lagar ha hollado el Señor a la virgen hija de Yehudá. 16 Por esta causa lloro; mis ojos, mis ojos fluyen aguas, Porque se alejó de mí el consolador que dé reposo a mi alma; Mis hijos son destruidos, porque el enemigo prevaleció.

17 Sion extendió sus manos; no tiene quien la consuele; el Eterno dio mandamiento contra Jacob, que sus vecinos fuesen sus enemigos; Jerusalén fue objeto de abominación entre ellos. 18 El Eterno es Tzadik (justo); yo contra su palabra me rebelé. Oigan ya, oh pueblos todos, y vean mi dolor; Mis vírgenes y mis jóvenes fueron llevados en cautiverio.

19 Di voces a mis amantes, mas ellos me han engañado; Mis Cohaním (Sacerdotes) y mis ancianos en la ciudad perecieron, Buscando comida para sí con que mantenerse con vida. 20 Mira, oh Eterno, estoy atribulada, mis entrañas hierven. Mi corazón se trastorna dentro de mí, porque me rebelé en gran manera. Por fuera hizo estragos la espada; por dentro señoreó la muerte.

21 Oyeron que gemía, mas no hay consolador para mí; Todos mis enemigos han oído mi mal, se alegran de lo que tú hiciste. Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo. 22 Venga delante de ti toda su maldad, Y haz con ellos como hiciste conmigo por todas mis rebeliones; Porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está adolorido.


LAS TRISTEZAS DE SION VIENEN DEL ETERNO
CAPITULO 2

1 ¡Cómo oscureció el Señor en su furor a la hija de Sion! Derribó del cielo a la tierra la hermosura de Israel, Y no se acordó del estrado de sus pies en el día de su furor. 2 Destruyó el Señor, y no perdonó; Destruyó en su furor todas las tiendas de Jacob; Echó por tierra las fortalezas de la hija de Yehudá, Humilló al reino y a sus príncipes. 3 Cortó con el ardor de su ira todo el poderío de Israel; Retiró de él su diestra frente al enemigo, Y se encendió en Jacob como llama de fuego que ha devorado alrededor.

4 Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario, Y destruyó cuanto era hermoso. En la tienda de la hija de Sion derramó como fuego su enojo. 5 El Señor llegó a ser como enemigo, destruyó a Israel; Destruyó todos sus palacios, derribó sus fortalezas, Y multiplicó en la hija de Yehudá la tristeza y el lamento. 6 Quitó su Suká como una tienda de huerto; Destruyó el lugar en donde se congregaban; el Eterno ha hecho olvidar los Moadím (sus fiestas solemnes) y los días de Shabat en Sion, Y en el ardor de su ira ha desechado al rey y al Cohén (Sacerdote Levita).

7 Desechó el Señor su altar, menospreció su Mikdash (Santuario); Ha entregado en mano del enemigo los muros de sus palacios; Hicieron resonar su voz en la casa del Eterno como se hace en día de fiesta solemne. 8 El Eterno determinó destruir el muro de la hija de Sion; Extendió el cordel, no retrajo su mano de la destrucción; Hizo, pues, que se lamentara el antemuro y el muro; fueron desolados juntamente. 9 Sus puertas fueron echadas por tierra, destruyó y quebrantó sus cerrojos; Su rey y sus príncipes están entre las naciones donde no hay Torá (ley); Sus profetas tampoco hallaron visión del Eterno. 10 Se sentaron en tierra, callaron los ancianos de la hija de Sion; Echaron polvo sobre sus cabezas, se ciñeron de cilicio; Las vírgenes de Jerusalén bajaron sus cabezas a tierra.

11 Mis ojos desfallecieron de lágrimas, se conmovieron mis entrañas, Mi hígado se derramó por tierra a causa del quebrantamiento de la hija de mi pueblo, Cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la ciudad. 12 Decían a sus madres: ¿Dónde está el grano y el vino? Desfallecían como heridos en las calles de la ciudad, Derramando sus almas en el regazo de sus madres.

13 ¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, oh hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sion? Porque grande como el mar es tu quebrantamiento; ¿quién te sanará?

14 Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos. 15 Todos los que pasaban por el camino batieron las manos sobre ti; Silbaron, y movieron despectivamente sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, diciendo: ¿Es esta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?

16 Todos tus enemigos abrieron contra ti su boca; Se burlaron, y crujieron los dientes; dijeron: Devorémosla; Ciertamente este es el día que estábamos esperando; lo hemos hallado, lo hemos visto. 17 El Eterno ha hecho lo que tenía determinado; Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo. Destruyó, y no perdonó; Y ha hecho que el enemigo se alegre sobre ti, Y enalteció el poder de tus adversarios.

18 El corazón de ellos clamaba al Señor; Oh hija de Sion, echa lágrimas cual arroyo día y noche; No descanses, ni cesen las niñas de tus ojos. 19 Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias; Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos, Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles. 20 Mira, oh Eterno, y considera a quién has hecho eso. ¿A caso han de comer las mujeres el fruto de sus entrañas, los pequeñitos a su tierno cuidado? ¿Han de ser muertos en el santuario del Señor el Cohén y el Naví (el Sacerdote Levita y el profeta)?

21 Niños y viejos yacían por tierra en las calles; Mis vírgenes y mis jóvenes cayeron a espada; Mataste en el día de tu furor; degollaste, no perdonaste. 22 Has convocado de todas partes mis temores, como en un día de solemnidad; Y en el día del furor del Eterno no hubo quien escapase ni quedase vivo; Los que crie y mantuve, mi enemigo los acabó.

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Footnotes
Lamentaciones 2:6 (a) Los Moadím y el Shabat (Sábado o día de reposo) son las fiestas solemnes, Yamím Tovím, Los Regalím que estableció el mismo Dios de Israel.



ESPERANZA DE LIBERACIÓN POR LA MISERICORDIA DE DIOS

CAPITULO 3

1 Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo. 2 Me guio y me llevó en tinieblas, y no en luz; 3 Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día. 4 Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos; 5 Edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo. 6 Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo.

7 Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas; 8 Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi Plegaria; 9 Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos.

10 Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos; 11 Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado. 12 Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta.

13 Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba. 14 Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días; 15 Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos. 16 Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de ceniza; 17 Y mi alma se alejó de la paz, me olvidé del bien,

18 Y dije: Perecieron mis fuerzas, y mi esperanza en el Eterno. 19 Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel; 20 Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí; 21 Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. 22 Por la misericordia de el Eterno no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

24 Mi porción es el Eterno, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. 25 Bueno es el Eterno a los que en él esperan, al alma que le busca. 26 Bueno es esperar en silencio la salvación del Eterno. 27 Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud. 28 Que se siente solo y calle, porque es Dios quien se lo impuso; 29 Ponga su boca en el polvo, por si aún hay esperanza; 30 Dé la mejilla al que le hiere, y sea colmado de afrentas. 31 Porque el Señor no desecha para siempre; 32 Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias;

33 Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres. 34 Desmenuzar bajo los pies a todos los encarcelados de la tierra, 35 Torcer el derecho del hombre delante de la presencia del Altísimo, 36 Trastornar al hombre en su causa, el Señor no lo aprueba.

37 ¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó? 38 ¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?

39 ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? ¡Qué se lamente el hombre en su pecado! 40 Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos al Eterno; 41 Levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos; 42 Nosotros nos hemos rebelado, y fuimos desleales; tú no perdonaste. 43 Desplegaste la ira y nos perseguiste; mataste, y no perdonaste; 44 Te cubriste de nube para que no pasase la Plegaria nuestra; 45 Nos volviste en oprobio y abominación en medio de los pueblos.

46 Todos nuestros enemigos abrieron contra nosotros su boca; 47 Temor y lazo fueron para nosotros, asolamiento y quebranto; 48 Ríos de aguas echan mis ojos por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo. 49 Mis ojos destilan y no cesan, porque no hay alivio 50 Hasta que el Eterno mire y vea desde los cielos; 51 Mis ojos contristaron mi alma por todas las hijas de mi ciudad. 52 Mis enemigos me dieron caza como a ave, sin haber por qué; 53 Ataron mi vida en cisterna, pusieron piedra sobre mí;

54 Aguas cubrieron mi cabeza; yo dije: Muerto soy. 55 Invoqué tu nombre, oh Eterno, desde la cárcel profunda;

56 Oíste mi voz; no escondas tu oído al clamor de mis suspiros. 57 Te acercaste el día que te invoqué; dijiste: No temas. 58 Abogaste, oh Señor, la causa de mi alma; redimiste mi vida. 59 Tú has visto, oh Eterno, mi agravio; defiende mi causa. 60 Has visto toda su venganza, todos sus pensamientos contra mí. 61 Has oído el oprobio de ellos, oh Eterno, todas sus maquinaciones contra mí; 62 Los dichos de los que contra mí se levantaron, y su designio contra mí todo el día. 63 Su sentar y su levantar mira; yo soy su canción.

64 Dales el pago, oh Eterno, según la obra de sus manos. 65 Entrégalos al endurecimiento de corazón; tu maldición caiga sobre ellos. 66 Persíguelos en tu furor, y quebrántalos de debajo de los cielos, oh Eterno.


EL CASTIGO DE TZIYON CONSUMADO
CAPITULO 4

1 ¡Cómo se ha ennegrecido el oro! ¡Cómo el buen oro ha perdido su brillo! Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles. 2 Los hijos de Sion, preciados y estimados más que el oro puro, ¡Cómo son tenidos por vasijas de barro, obra de manos de alfarero! 3 Aun los chacales dan la teta, y amamantan a sus cachorros; La hija de mi pueblo es cruel como los avestruces en el desierto. 4 La lengua del niño de pecho se pegó a su paladar por la sed; Los pequeñuelos pidieron pan, y no hubo quien se lo repartiese. 5 Los que comían delicadamente fueron asolados en las calles; Los que se criaron entre púrpura se abrazaron a los estercoleros. 6 Porque se aumentó la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma, Que fue destruida en un momento, sin que acamparan contra ella compañías.

7 Sus nobles fueron más puros que la nieve, más blancos que la leche; Más rubios eran sus cuerpos que el coral, su talle más hermoso que el zafiro. 8 Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles; Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo. 9 Más dichosos fueron los muertos a espada que los muertos por el hambre; Porque estos murieron poco a poco por falta de los frutos de la tierra. 10 Las manos de mujeres piadosas cocieron a sus hijos; Sus propios hijos les sirvieron de comida en el día del quebrantamiento de la hija de mi pueblo.

11 Cumplió el Eterno su enojo, derramó el ardor de su ira; Y encendió en Sion fuego que consumió hasta sus cimientos. 12 Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo, Creyeron que el enemigo y el adversario entrara por las puertas de Jerusalén.

13 Es por causa de los pecados de sus profetas, y las maldades de sus sacerdotes, Quienes derramaron en medio de ella la sangre de los justos. 14 Titubearon como ciegos en las calles, fueron contaminados con sangre, De modo que no pudiesen tocarse sus vestiduras. 15 ¡Apártense! ¡Inmundos! les gritaban; ¡Apártense, Apártense, no toquen! Huyeron y fueron dispersados; se dijo entre las naciones: Nunca más morarán aquí. 16 La ira del Eterno los apartó, no los mirará más; Y así, los enemigos ni le tuvieron respeto a los Cohaním, ni le tuvieron compasión a los ancianos.

17 Aun han desfallecido nuestros ojos esperando en vano nuestro socorro; En nuestra esperanza aguardamos a una nación que no puede salvar.

18 Ellos cazaron nuestros pasos, para que no anduviéramos por nuestras calles; Se acercó nuestro fin, se cumplieron nuestros días; porque llegó nuestro fin. 19 Ligeros fueron nuestros perseguidores más que las águilas del cielo; Sobre los montes nos persiguieron, en el desierto nos pusieron emboscadas. 20 El aliento de nuestras vidas, el ungido del Eterno, de quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las naciones, fue apresado en sus lazos.

21 Gózate y alégrate, oh hija de Edom, la que habitas en tierra de Uz; Aun hasta ti llegará la copa; te embriagarás, y vomitarás. 22 Se ha cumplido tu castigo, oh hija de Sion; Nunca más te hará llevar cautiva. Castigará tu iniquidad, oh hija de Edom; Descubrirá tus pecados.

ORACIÓN DEL PUEBLO AFLIGIDO

CAPITULO 5

1 Acuérdate, oh Eterno, de lo que nos ha sucedido; Mira, y ve nuestro oprobio. 2 Nuestra heredad ha pasado a extraños, Nuestras casas a forasteros. 3 Huérfanos somos sin padre; Nuestras madres son como viudas. 4 Nuestra agua bebemos por dinero; Compramos nuestra leña por precio. 5 Padecemos persecución sobre nosotros; Nos fatigamos, y no hay para nosotros reposo. 6 Al egipcio y al asirio extendimos la mano, para saciarnos de pan.

7 Nuestros padres pecaron, y han muerto; Y nosotros llevamos su castigo. 8 Siervos se enseñorearon de nosotros; No hubo quien nos librase de su mano. 9 Con peligro de nuestras vidas traíamos nuestro pan ante la espada del desierto. 10 Nuestra piel se ennegreció como un horno a causa del ardor del hambre. 11 Violaron a las mujeres en Sion, A las vírgenes en las ciudades de Judá. 12 A los príncipes colgaron de las manos; No respetaron el rostro de los ancianos.

13 Llevaron a los jóvenes a moler, Y los muchachos desfallecieron bajo el peso de la leña. 14 Los ancianos no se ven más en la puerta, Los jóvenes dejaron sus canciones. 15 Cesó el gozo de nuestro corazón; Nuestra danza se cambió en luto.

16 Cayó la corona de nuestra cabeza; ¡Ay ahora de nosotros! porque hemos pecado. 17 Por esto fue entristecido nuestro corazón, Por esto se entenebrecieron nuestros ojos, 18 Por el monte de Sion que está asolado; Zorras andan por él. 19 Mas tú, oh Eterno, permanecerás para siempre; Tu trono de generación en generación.

20 ¿Por qué te olvidas completamente de nosotros, Y nos abandonas por tan largo tiempo? 21 Devuélvenos, oh Eterno, a ti, y nos arrepentiremos (volveremos); Renueva nuestros días como al principio. 22 Porque nos has desechado; Te has airado contra nosotros en gran manera.









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UN SHIUR SOBRE LAS PARTICULAS DEL ALMA


EL ALMA ES UNA CHISPA DE ENERGÍA DIVINA EN TODO LO QUE EXISTE

¿Todavía tienes muchas dificultades para comprender la noción del alma judía? ¿Pensaste que habías entendido correctamente, pero no del todo? ¿Todavía tienes dudas? Así que quédate quieto, porque este Shiour podría ser justo lo que necesitabas.


Por el Rav Itzhak PRAJS 

Traducido y adaptado por Enerio Yochanan Benorinu

Fue después de que el Eterno insufló el aliento de vida a Adán, que éste se convirtió en alma viviente. Cada creación que aprendimos tiene un alma

En las bendiciones que recitamos nada más levantarnos decimos: "¡Dios mío! El alma que pusiste en mí es pura, Tú la creaste, Tú la formaste, Tú me la infundiste y Tú la conservaste en mí, y Tú en el futuro Me lo quitarás para restaurarlo en mí en el tiempo por venir Todo el tiempo que el alma está en mí Reconozco ante Ti Eterno mi Dios y el Dios de mis padres, Soberano de todas las criaturas, Maestros de todas las almas Fuente de bendiciones Tú eres, Eterno, que restauras las almas a los cuerpos sin vida"


Hablando de elevación del alma

El alma divina es una esencia indivisible, indisolublemente unida a Dios, como se afirma en el verso "Porque una parte de Dios es Su pueblo" (Deut. 32:9) y como afirma Rabí Shimon Bar Yojai habla de la nulificación del sí mismo: "Mi el alma es una con Él, como una llama, unida a Él. Sin embargo, como emana del Infinito -el Ein Sof- para revestirse finalmente de un cuerpo físico, el alma desciende, por los cinco mundos (que se tratará en otro artículo), dejando una raíz en cada uno de estos mundos, hasta que se reviste de un cuerpo físico. Por lo tanto, hay cinco niveles del alma, o niveles de conciencia de Dios, correspondientes a los diferentes planos de realidad, o niveles de revelación/ocultamiento divino manifiesto en cada uno de estos mundos.

El alma, revestida del cuerpo, es un reflejo de la Forma divina, llamada tselem o tselem Elohim. Este tselem Elohim puede describirse como el molde espiritual de la forma física del hombre, conectando su cuerpo y su alma. Este molde se deriva de la configuración de las sefirot, que estructuran los mundos por los que pasa el alma en su descenso hacia el cuerpo.

El hombre contiene en sí toda la Creación... Así como la dimensión exterior del alma es un reflejo de la configuración de las sefirot, su dimensión interior refleja la Luz Infinita, que ilumina las sefirot. Este reflejo se llama el demout Elohim (la imagen de Dios). Así, el hombre incluye en sí mismo toda la Creación, desde la más alta espiritualidad hasta la más trivial materialidad.

Con respecto al servicio divino del hombre, estos niveles del alma pueden describirse como cinco niveles crecientes de conciencia de Dios y comunión con Dios. Se llaman (en orden ascendente) el Nefesh, el Ruaj, la Neshamá, la Jayá y la Yejidá. Sobre estos diferentes niveles del alma, el Zohar enseña que cuando una persona nace, recibe un Nefesh del mundo de la Assiyá, el más bajo de los mundos, constituyendo el nivel de mayor ocultamiento de Dios. Si, a través de su servicio divino y buenas obras, se hace digna, entonces recibe un Ruaj, del mundo de la Yetzirá. Mediante un trabajo aún mayor, puede obtener la revelación del nivel de la Neshamá, correspondiente al mundo de Briá. Gracias a un alto grado de purificación, podrá llegar al nivel de Jayá, que corresponde al mundo de la Atzilut, e incluso de Yejidá, que es la conciencia divina del nivel de Adam Kadmón y más allá. . ("Más allá" porque el nivel del alma llamado Yejidá trasciende en su esencia a todos los mundos, ya que nunca está separada de Dios. La parte de Yejidá se describe como "verdaderamente parte de Dios arriba" y como "una chispa del Creador, revestida de una chispa de creación”).

¿QUÉ ES NEFESH?
El Nefesh... es la conciencia del cuerpo y el mundo físico, el Nefesh representa el nivel más bajo de conciencia, el del cuerpo y el mundo físico, el mundo de Assiyá - el mundo de la Acción. Sin embargo, esta percepción del cuerpo físico no es una conciencia pasiva. Por lo contrario, el Nefesh es en sí misma la fuerza vital del cuerpo, y es precisamente por eso que el Nefesh tiene conciencia corporal. Esta conciencia física es el resultado del entrelazamiento de Nefesh con el cuerpo. Sin embargo, aunque el Nefesh es la fuerza vital del cuerpo, eso no significa que Nefesh crea el cuerpo. El cuerpo fue creado y está siendo creado continuamente por Di-s, como todo lo que existe. Después de que Di-s creó el cuerpo de Adán “del polvo de la tierra”, insufló vida a Adán (ver Génesis 2:7). Este aliento de vida es Nefesh, la fuerza vital, que se insufla en el cuerpo.

Es esa parte del individuo que muere y entra en la tumba con el cuerpo. Al igual que en el mundo de Asiá, Maljut es la sefirá dominante, en el Nefesh, que corresponde al universo de la Assiyá, el atributo de Maljut – la acción – es también la característica dominante del alma.

Servicio Divino correspondiente al nivel de Nefesh, que es en efecto el reconocimiento y la sumisión a la suprema autoridad de Di-s, particularmente a través del cumplimiento de Mitzvot (mandamientos). Por eso se llama “aceptación del yugo del Cielo propiamente dicho”: Kabalat 'Ol Maljut Shamayím.


¿QUÉ ES EL RUAJ?
El Ruaj se manifiesta principalmente en las emociones... El Ruaj es el siguiente nivel del alma: un nivel más alto de conciencia que el del Nefesh. El mundo (es decir, el nivel de revelación de la divinidad) correspondiente al Ruaj es el mundo de Yetzirá. El Ruaj se manifiesta principalmente en las emociones, así como la principal actividad de las seis sefirot de Zeir Anpín (las sefirot de Jesed a través de Yesod) se encuentra en el mundo de la Yetzirá. En términos de servicio divino, esto corresponde al despertar de los sentimientos complementarios de amor y temor a Dios.

El amor y el temor de Dios se despiertan al meditar en la energía divina que forma y sustenta el mundo de Yetzirá, y al contemplar la tremenda modestia de los ángeles que lo habitan. Aunque la inteligencia se puede usar ampliamente en este nivel del alma, el propósito principal del intelecto aquí es meditar para evocar emoción. Por lo tanto, los sabios del Talmud se refieren a él como el "trabajo del corazón", a través del cual uno llega a amar a Dios con todo su corazón. Sin embargo, es un nivel inferior de amor, ya que se genera al contemplar los niveles inferiores de la energía creativa de Dios.

¿QUÉ ES LA NESHAMA?
La Neshamá busca alcanzar lo esencial más que lo efímero. La actividad esencial de la Neshamá radica en la captación de conceptos por el intelecto, como afirma el versículo, "y el alma (Ve Nishmat Shadai Tevinem) del Todopoderoso, les da entendimiento" (Job 32: 8). El nivel de Neshama contempla la manifestación de la energía divina en el mundo de Briah. Así como en el mundo de Briah la sefirá principal es Binah, en este nivel del alma la principal actividad es la comprensión. A diferencia del mundo de Yetzira, el mundo de la forma y la relación, el mundo de Briah es un nacimiento permanente de energía divina. Es la noción de un nacimiento de la existencia de la nada, más que la de una existencia estructurada y cuantificada. Así, una de las principales meditaciones de Neshamá trata sobre el concepto de creación continua (llegar a existir) y el mantenimiento de la vida y la existencia.

La Neshamá analiza los principios subyacentes que surgen de los diferentes tipos de pensamientos impuestos por la mente humana y la experiencia humana. Busca llegar a lo esencial más que a lo efímero. Una de las señales de que una persona está pasando a este nivel de conciencia es la desactivación de todos sus sentidos cuando su mente está totalmente enfocada en un concepto divino. Entonces, debido a la abundancia de luz espiritual experimentada en este nivel, las emociones de amor y asombro se despiertan automáticamente en una medida mucho mayor que en el nivel anterior, donde se requería esfuerzo para provocar esas emociones. Esto es lo que se designa en Cabalá como “el éxtasis del corazón” (re'outa deliba – ver Zohar II, 93b). Allí el corazón desea verdaderamente la Divinidad y el amor se revela en toda su plenitud en el corazón. Esto es a lo que se refiere la Torá como amar a Di-s "con toda tu alma". Por lo tanto, puede describirse como una comunión con Di-s como el Creador de los mundos.

¿QUÉ ES JAYA?
El alma se funde en un estado de completa anulación del ego... un conocimiento de la verdad absoluta de las cosas. El aspecto del alma llamado 'Haya contempla la energía divina del mundo de la Atzilut. Mientras que la actividad principal del nivel de Neshama es usar la comprensión intelectual para lograr la comunión con Dios como el Creador de los mundos, el nivel de Jayá se comunica con Dios a medida que trasciende los mundos. Aquí, el conocimiento del alma no radica en la inmanencia de los atributos divinos que caracterizan la naturaleza de la energía divina manifestada en la creación, sino en el conocimiento de lo que Dios no es, es decir, en lo que manera Él no está limitado o no definido por el universo finito. Así, el alma se sumerge en un estado de completa cancelación del ego. No hay egoísmo ni autoafirmación aparte de Dios. Jayá es llamado el amor de Dios “con todo el ser” (Deut. 6:5). Es el conocimiento de la verdad absoluta de las cosas.



¿QUÉ ES YEJIDA?
La Yejidá corresponde al nivel del alma llamado Adam Kadmón. Así como el mundo sublime, puro y trascendente de Adam Kadmón se une y refleja la infinita luz original (O Ein Sof), también lo hace el nivel de Yejidá. Esto es la esencia del alma que está ligada natural e inmutablemente al Santo Dios, bendito sea El. Rabí Shimón Bar Yojai dijo: 

"A lo largo de los días de mi vida en este mundo, estuve ligado al Creador por un vínculo simple...  siendo uno con Él"; 

es este nivel del alma el que se revela en el autosacrificio o cuando uno muere como mártir por el bien de Dios, o de Su Torá o de Su pueblo.


No olvide que todo esto concierne sólo al judío.

Éxodo 24:15-16) Moisés subió al monte, y la nube cubrió el monte. La gloria del Señor reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días. El séptimo día el Señor llamó a Moisés de la nube.







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AL COMIENZO DE AV DISMINUYE LA ALEGRÍA


CON EL COMIENZO DEL MES DE AV SE DISMINUYEN LAS PRACTICAS Y ACTIVIDADES QUE CAUSAN ALEGRÍA

"DESDE EL COMIENZO DEL MES DE AV, DISMINUIMOS LA ALEGRÍA" - AÑO 5782

Por el Rav Itzhak Prajs, 
Adaptado por Enerio Yochanan Benorinu

Este viernes cae, con la ayuda del Eterno, en Rosh Jodesh Menajem Av, y la próxima semana - el próximo Shabat - cae el Av 9, y como está prohibido ayunar en Shabat (excepto el día de Yom Kipur), pues el ayuno del 9 de Av se pospone al domingo 10 de Av (este año el ayuno comienza en Motzae Shabat, es decir el sábado por la noche).

QUE EL ETERNO LO TRANSFORME EN ALEGRÍA Y GOZO, PRONTO, YA HOY, EN NUESTROS DÍAS.


DESDE EL COMIENZO DEL MES DE AV

Si bien algunas reglas de duelo ya están vigentes durante el período de Bein Ha’Metzarím (el período de las 3 semanas que va desde el 17 de Tamuz hasta el 9 de Av), como hemos explicado en Halajot anteriores, a pesar de todo, desde el comienzo del mes de Av - y esto, hasta el 10 de Av - entran en vigencia reglas adicionales, ya que es el mes en que ocurrió la destrucción de los 2 Beit Ha’Mikdash (los 2 Templos de Jerusalén en 2 tiempos diferentes).

Nuestros maestros, de bendita memoria, nos enseñan que estos días son días de infortunio para Israel, y su destino no les es favorable.

Estos son los términos de la Guemará Ta'anit (26b) sobre este tema: “Desde el comienzo del mes de Av, disminuimos la Simjá (gozo)”. Esto es principalmente para reducir la alegría asociada al matrimonio, ya que tenemos la costumbre de no casarnos durante estos días.

Nuestros maestros aún nos enseñan que si un judío tiene disputa o litigio con un no judío debe evitar ir a la corte durante estos días y debe esforzarse por posponer el juicio hasta después del 10 Av, porque el destino (Mazal) de Israel no es favorable para ello.


COMPRAS RELACIONADAS CON UNA CELEBRACIÓN

Desde Rosh Jodesh Av, hemos reducido todas las formas de compras relacionadas con una celebración, como muebles nuevos para una futura pareja, o incluso joyas de oro o plata para uno mismo o para otros.

Asimismo, está prohibido pintar o encalar las paredes de la casa en estos días, pues el resultado de tales actividades trae alegría.

En cuanto a otras compras que no están relacionadas con una celebración, como comprar muebles nuevos para uno mismo, o un coche nuevo, aunque será justo abstenerse de ello, sin embargo, estamos acostumbrados a tolerarlo.

Nuestro maestro, el Rav Ovadia YOSSEF z.ts.l escribe que aún es apropiado abstenerse de comprar muebles nuevos o un auto nuevo durante estos días, ya que esto también representa una alegría para nosotros.

CONSUMO DE CARNE Y VINO

Todo el pueblo de Israel tiene la tradición de no consumir carne ni vino desde Rosh Jodesh Av hasta el 10 Av, excepto Shabat. (De este tema se tratará extensamente en una Halajá separada).

Mucha gente comete el error de creer que según la costumbre de los Sefardíes, uno se abstiene de consumir carne y vino sólo a partir de "la semana en que cae el ayuno" ("Shavua' She'hal Bo"). Por lo tanto, debemos llamar su atención sobre el hecho de que este no es el caso, y que nos abstenemos desde Rosh Jodesh Av.


LA SEMANA EN LA QUE CAE EL 9 DE AV

Durante la semana en que cae el ayuno (“Shavua' Sheh'al Bo”, por ejemplo cuando el 9 Av cae en jueves, la semana comienza el sábado anterior por la noche), normalmente están en vigor otras costumbres de duelo, y entre estas costumbres , la prohibición de lavarse el cuerpo con agua caliente (pero está permitido lavarse con agua fría), así como la prohibición de lavar la ropa o vestirse con ropa limpia.

Este año (5782), el 9 de Av cae en Shabat y el ayuno se pospone al domingo (desde el sábado por la noche). Por lo tanto, este año no tenemos las reglas vigentes durante la semana en que cae el 9 de Av.

LOS RIGORES OBSERVADOS POR LOS ASHKENAZIM

La tradición de los Ashkenazim es muy rigurosa con respecto a la prohibición de bañarse, y según su uso, es necesario prohibir desde Rosh Jodesh Av, tanto con agua caliente como con agua fría.

(Por lo tanto, se les imponen 2 rigores: abstenerse de lavarse desde Rosh Jodesh Av; y inclusive también deben abstenerse de lavarse con agua fría).

Sin embargo, incluso según la tradición Ashkenazim, si se trata de una persona que vive en un país con un clima cálido, como Eretz Israel, o una persona que suda mucho, está permitido lavarse con agua que no esté caliente, incluso durante el día. semana cuando cae el ayuno, debido a que los Ashkenazim solo asumieron estos rigores para los países que habitaban, que eran países con un clima bastante frío, podemos permitir que incluso un Ashkenazim se bañe al menos en agua fría durante este período.

Ya hemos mencionado lo que escuchamos de boca de nuestro maestro el Rav z.ts.l que siendo joven, ya había dictaminado que estaba autorizado para los Ashkenazim en Eretz Israel bañarse en este período de tiempo con agua que no esté calentada, y él Tuvo gran dificultad cuando notó que el Gaon Rabi Shelomo Zalman OYERBAJ z.ts.l decidió el rigor en este punto. Hasta el momento en que se transmitió en nombre del Gaon Rabi Moshe FEINCHTEIN z.ts.l que también lo autorizó. Fue entonces cuando nuestro maestro el Rav z.ts.l se regocijó con sus palabras, porque "el respeto por la vida en sociedad es muy importante" (Gadol Kavod Ha-Bériyot), y no es respetable frente a la sociedad ir sin lavarse durante tanto tiempo.

De igual forma, los Asquenazíes son más rigurosos en el asunto del lavado de ropa y el uso de ropa limpia en los días de luto, porque a los Sefardíes solo se les imponen a partir de la semana en que cae el 9 de Av (algo que no existe este año 5782 / 2022 ya que Rosh Jodesh Av Cae en Víspera de Shabat y el mismo 9 de Av cae directamente en Shabat), mientras que a los Asquenazíes sí, se les imponen en Rosh Jodesh Av.

COMPRAS PARA UNA FUTURA BODA

Nuestro maestro Rav Ovadia YOSSEF z.ts.l escribe que si la fecha de una boda se establece inmediatamente después del 9 Av, y el H'atan (el novio) aún no ha cumplido con la Mitzvá de "Pirya Verivya (el deber de procreación que cumplimos solo cuando tenemos al menos un niño y una niña), está permitido comprar todas las necesidades del matrimonio incluso durante este período, y esto, incluso si habrá tiempo para hacerlo entre el 9 de Av y la boda (por ejemplo, si la boda está fijada para el 15 de Av) pero es probable que los precios suban.

EN CONCLUSIÓN: HAY 4 NIVELES DE SEVERIDAD PARA EL DUELO DE ESTE PERÍODO DE TIEMPO:
  • El más débil es desde 17 Tamuz hasta Rosh Jodesh Av.
  • Luego, desde Rosh Jodesh Av hasta 10 Av inclusive;
  • Luego, toda la semana en que cae el ayuno (Lo cual no existe este año 5782 / 2022).
  • Y finalmente el nivel más severo es el día 9 de Av mismo que es verdaderamente el día de luto y ayuno.

¡Qué sea la voluntad del Eterno, qué este mes se transforme en gozo y alegría, en días de Yom Tov, en días de fiesta, con la venida de nuestro Mashiaj y con la reconstrucción del Templo, Amén!



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