BLOG DE RAÍZ SEFARDÍ

METZORÁ

ב"ה

Esta Parashá Fue Preparada Por ABA-EYBO
LA PARSHAT METZORÁ

Levítico 14: 1 hasta el capítulo 15

DEDICADA A LA MEMORIA Y PARA MÉRITO DE:

Sarah Imenu - Rivkah, Rajel, Leah, (כריסטינה מרים דה בלר), Rajel Savua de Akiva;
-
Ruti Sarah Bat Simjá
-
Rabbi Akiva Ben Yosef, Jeannette Agustin San Juan, Fortune Agustin,
Filomena Agustin de San Juan (T’vila / Fila), Federmo San Juan, Aba Mevoyan Beler, Rajel Mazouz
Claudio Alfredo Beler San Juan; (סוג'ונטו בן סופריו) ; ( אבא סופריו) , Rabbi Ya’akov Abujatseira
(כל הזקנים בדורותיהם, מצד אבי, ובצד אמי); Jaya Mushka Schneersohn
Y de todos los Anusim de la casa de Israel; Jean-Baptiste Alvares
ז'אן בטיסט אלבארס , רבי שלמה לוריא, מהרש״ל
Jean Baptiste Louis Agustin Rodrigué Alvares, Rav DovBer de Lubavitch
אורינו ז'אן בטיסט אלבארס;
Eli Ha’Kohen, Pinjás Ve’Ikavod Ha’Kohen. Abayé Ha’Kohen, El Rebbe de Lubavitch,
Menajem Mendel Shnirsohn Zt”L; Yehuda Ha’Jassid, e Israel Meir KaGan el Jafets Ha’Jaim.


CONTENIDO DE LA PARASHÁ

Metsorá o Metzorá - es la palabra hebrea para decir "leproso", es la novena palabra de esta Parashá, y la es la primera palabra distintiva en la Parashá. Se trata de la 28ª Porción semanal de la Torá en el ciclo anual de lectura de la Torá y es el quinto en el Libro de Levítico. Esta Parashá trata de la impureza ritual. Aborda la limpieza de enfermedades de la piel llamada Tsara'at y que por la falta de conocimiento se cree que se trataba de la lepra, la Tsaarat era también una plaga en algunas casas. Esta porción también habla de las descargas genitales masculinas y femeninas fuera de su ciclo de menstruación. La Parashá se constituye de Levítico 14: 1-15: 33. Esta Parashá está compuesta por 4.697 letras hebreas, 1.274 palabras hebreas y 90 versículos, y puede ocupar alrededor de 159 líneas en un rollo de la Torá llamada Sefer Torá.

En general se lee en abril o, rara vez, a principios de mayo. El calendario lunisolar hebreo contiene hasta 55 semanas, el número exacto varía entre 50 en los años comunes y 54 o 55 en los años bisiestos. En años bisiestos (por ejemplo, 2019, 2022, 2024 y 2027), la Parashá Metzorá se lee por separado. En los años comunes (por ejemplo, 2018, 2020, 2021, 2023, 2025, 2026, 2028), La Parashá Metzorá se combina con la Parashá anterior, Tazria, para ayudar a alcanzar el número necesario de lecturas semanales para el año correspondiente.


SOBRE EL ESTUDIO DE SHABAT
En la lectura tradicional de la Torá en sábado sin lecturas especiales, la Parashá se divide en siete lecturas, o Aliot y una lectura para el Maftir.

PRIMERA LECTURA — LEVÍTICO 14:1–12
En la primera lectura (Aliá), Dios le dijo a Moisés el ritual para limpiar a alguien con una enfermedad de la piel. Si el sacerdote veía que la persona había sanado, mandaba el sacerdote dos pájaros vivos y limpios, madera de cedro, tela carmesí e hisopo. El sacerdote ordenaría sacrificar uno de los pájaros sobre agua dulce y luego sumergiría el pájaro vivo, la madera de cedro, la sustancia carmesí y el hisopo en la sangre del pájaro sacrificado. El sacerdote entonces rociaría la sangre siete veces sobre el que iba a ser purificado y luego liberaría al pájaro vivo. El que iba a ser purificado lavaría entonces su ropa, se afeitaría el cabello, se bañaría en agua y luego quedaría limpio. Al octavo día después de eso, el que se purificaba presentaba dos corderos, una cordera, flor de harina y aceite para que el sacerdote los ofreciera.

SEGUNDA LECTURA — LEVÍTICO 14:13–20
En la segunda lectura (Aliá), el sacerdote debía sacrificar el cordero y poner un poco de su sangre y el aceite en el borde de la oreja derecha, el pulgar derecho y el dedo gordo del pie derecho del que estaba siendo limpiado. y luego póngale más aceite en la cabeza.

TERCERA LECTURA — LEVÍTICO 14:21–32
En la tercera lectura (Aliá), si el que se limpiaba era pobre, podía traer dos tórtolas o palomas en lugar de dos de los corderos.

CUARTA LECTURA — LEVÍTICO 14:33–53
En la cuarta lectura (Aliá), Dios les dijo a Moisés y Aarón el ritual para limpiar una casa con una plaga eruptiva. El propietario debía informar al sacerdote, quien ordenaría desalojar la casa y luego examinarla. Si la plaga en las paredes era vetas verdosas o rojizas profundamente en la pared, el sacerdote debía cerrar la casa por siete días. Si después de siete días la plaga se había extendido, el sacerdote ordenaría que se arrancaran las piedras con la plaga y se arrojaran fuera de la ciudad. Luego se rasparía la casa, se reemplazarían las piedras y se volvería a revocar la casa. Si la plaga volvía a estallar, la casa debía ser demolida. Si la plaga no volvía a brotar, el sacerdote declaraba limpia la casa. Para purgar la casa, el sacerdote debía tomar dos pájaros, madera de cedro, materia carmesí e hisopo, sacrificar un pájaro sobre agua dulce, rociar la casa siete veces con la sangre del pájaro y luego dejar el pájaro vivo en libertad.

Quinta lectura — Levítico 14:54–15:15
En la quinta lectura (Aliá), Dios les dijo a Moisés y Aarón el ritual para limpiar a una persona que tenía flujo genital.[20] Cuando un hombre tenía flujo de sus genitales, era inmundo, y toda ropa de cama en la que se acostara y todo objeto en el que se sentara debían ser inmundos. Cualquiera que tocara su cuerpo, tocara su ropa de cama, tocara un objeto en el que se sentara, fuera tocado por su saliva, o fuera tocado por él antes de enjuagarse las manos, debía lavar su ropa, bañarse en agua y permanecer impuro hasta la tarde. Una vasija de barro que él tocara debía ser rota, y cualquier utensilio de madera debía ser enjuagado con agua. Siete días después de terminada la descarga, debía lavar su ropa, bañar su cuerpo en agua fresca y quedar limpio. Al octavo día, daría dos tórtolas o dos palominos al sacerdote, quien los ofrecería para hacer expiación.

SEXTA LECTURA — LEVÍTICO 15:16–28
En la sexta lectura ( Aliá), cuando un hombre tenía una emisión de semen, debía bañarse y permanecer impuro hasta la noche. Todo material sobre el cual cayera el semen debía ser lavado con agua y permanecer impuro hasta la tarde. Y si un hombre tenía relaciones carnales con una mujer, ambos debían bañarse y quedar impuros hasta la tarde. Cuando una mujer tuviera flujo menstrual, permanecería impura siete días, y cualquiera que la tocara quedaría impuro hasta la tarde. Todo aquello sobre lo que ella se acostaba o se sentaba era impuro. Cualquiera que tocara su ropa de cama o cualquier objeto en el que ella se haya sentado, debe lavar su ropa, bañarse en agua y permanecer inmundo hasta la tarde. Y si un hombre se acostaba con ella, su impureza le era comunicada y debía ser inmundo siete días, y toda cama sobre la que se acostaba quedaba inmunda.Cuando una mujer tenía flujo irregular de sangre, debía ser inmunda mientras durase el flujo. Siete días después de terminada la descarga, debía estar limpia.

SÉPTIMA LECTURA — LEVÍTICO 15:29–33
En la séptima lectura (Aliá), en el octavo día, la mujer debía dar dos tórtolas o dos pichones al sacerdote, quien debía ofrecerlos para hacer expiación.[35] Dios les dijo a Moisés y a Aarón que pusieran a los israelitas en guardia contra la inmundicia, para que no murieran por profanar el Tabernáculo de Dios.


COMENTARIO SOBRE LA PARASHÁ
Resumen de la Parashá
Levítico 12:1-13:59
Mientras que la Parashá anterior ( Tazría) continúa con la discusión de las leyes de Pureza e Impureza ritual; de la mujer al igual que la del enfermo con Tzaarat. La sección de Metzorá por otro lado comienza a describir el proceso a través del cual el Metzorá (el enfermo de Tzaarat) recuperado es purificado por el Cohen con un procedimiento especial que incluye dos palomas, agua de un manantial, una vasija de barro, un pedazo de madera de cedro, una cinta de color púrpura y un ramo de mirto.

Una casa también puede ser afectada por la tzaraat a través de la aparición de manchas rojizas o verdosas en las paredes. En un proceso que dura como mucho diecinueve días, un Cohen determina si la casa puede ser purificada o debe ser demolida.

La emisión de una descarga seminal u otra en un hombre y la menstruación u otra descarga de sangre en una mujer indican un estado de impureza ritual que necesita de un proceso de purificación a través de la inmersión en una mikve - baño ritual.




-
BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA TORÁ

Antes de leer o estudiar la Torá hay que acostumbrarse a bendecir el Eterno (HaShem). Mantén en mente que el nombre de D.ios que se usa cuando decimos nuestras plegarias y cuando leemos la Torá o cuando bendecimos a D.ios es “Adonai”. Donde quiera que aparezca su nombre lo pronunciamos “Adonai”. Dondequiera que aparece el nombre del Eterno, lo pronunciamos Adonai en esos momentos, en otros momentos sólo decimos HaShem.

Bendigo al Eterno, el D.ios Bendito
-
¡Bendito sea el Eterno quien debe ser bendecido!

En Hebreo
¡Barúj Atáh (Adonai), Eloheinu Meléj Ha’Olám, Asher Bájar Bánu Mikól Ha’Amím VeNatán Lanú Et Torató. Barúj Atáh Adonai Notén HaTorá!


En Español
¡Bendito Eres Tú Adonai, Elohim Nuestro y Rey del universo, que Nos Ha Escogido de entre todas las naciones y nos Ha Entregado Su Torá. Bendito eres Tú Adonai, donador de la Torá!


LEVÍTICO 14:1 - 57
1 Y Habló el Eterno á Moisés, diciendo: 2 Esta será la ley del leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote: 3 el sacerdote saldrá fuera del real; y mirará el sacerdote, y viendo que está sana la plaga de la lepra del leproso, 4 El sacerdote mandará luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y palo de cedro, y grana, é hisopo; 5 Y mandará el sacerdote matar la una avecilla en un vaso de barro sobre aguas vivas; 6 Después tomará la avecilla viva, y el palo de cedro, y la grana, y el hisopo, y lo mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas vivas:

7 Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le dará por limpio; y soltará la avecilla viva sobre la haz del campo. 8 Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todos sus pelos, y se ha de lavar con agua, y será limpio: y después entrará en el real, y morará fuera de su tienda siete días. 9 Y será, que al séptimo día raerá todos sus pelos, su cabeza, y su barba, y las cejas de sus ojos; finalmente, raerá todo su pelo, y lavará sus vestidos, y lavará su carne en aguas, y será limpio. 10 Y el día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha; y tres décimas de flor de harina para presente amasada con aceite, y un log de aceite.

11 Y el sacerdote que le purifica presentará con aquellas cosas al que se ha de limpiar delante del Eterno, á la puerta del tabernáculo del testimonio: 12 Y tomará el sacerdote el un cordero, y ofrecerálo por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda agitada delante del Eterno:

13 Y degollará el cordero en el lugar donde degüellan la víctima por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario: porque como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa es del sacerdote: es cosa muy sagrada. 14 Y tomará el sacerdote de la sangre de la víctima por la culpa, y pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho. 15 Asimismo tomará el sacerdote del log de aceite, y echará sobre la palma de su mano izquierda:

16 Y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante del Eterno: 17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, sobre la sangre de la expiación por la culpa:

18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá sobre la cabeza del que se purifica: y hará el sacerdote expiación por él delante del Eterno. 19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia, y después degollará el holocausto: 20 Y hará subir el sacerdote el holocausto y el presente sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio.

21 Mas si fuere pobre, que no alcanzare su mano á tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda agitada por la culpa, para reconciliarse, y una décima de flor de harina amasada con aceite para presente, y un log de aceite; 22 Y dos tórtolas, ó dos palominos, lo que alcanzare su mano: y el uno será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto; 23 Las cuales cosas traerá al octavo día de su purificación al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio delante del Eterno. 24 Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación por la culpa, y el log de aceite, y mecerálo el sacerdote como ofrenda agitada delante del Eterno; 25 Luego degollará el cordero de la culpa, y tomará el sacerdote de la sangre de la culpa, y pondrá sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho. 26 Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su mano izquierda;

27 Y con su dedo derecho rociará el sacerdote del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante del Eterno. 28 También pondrá el sacerdote del aceite que tiene en su mano sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa. 29 Y lo que sobrare del aceite que el sacerdote tiene en su mano, pondrálo sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante del Eterno. 30 Asimismo ofrecerá la una de las tórtolas, ó de los palominos, lo que alcanzare su mano: 31 El uno de lo que alcanzare su mano, en expiación por el pecado, y el otro en holocausto, además del presente: y hará el sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante del Eterno.

32 Esta es la ley del que hubiere tenido plaga de lepra, cuya mano no alcanzare lo prescrito para purificarse. 33 Y habló el Eterno á Moisés y á Aarón, diciendo: 34 Cuando hubieres entrado en la tierra de Canaán, la cual yo os doy en posesión, y pusiere yo plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesión, 35 Vendrá aquél cuya fuere la casa, y dará aviso al sacerdote, diciendo: Como plaga ha aparecido en mi casa. 36 Entonces mandará el sacerdote, y despejarán la casa antes que el sacerdote entre á mirar la plaga, por que no sea contaminado todo lo que estuviere en la casa: y después el sacerdote entrará á reconocer la casa:

37 Y mirará la plaga: y si se vieren manchas en las paredes de la casa, cavernillas verdosas ó rojas, las cuales parecieren más hundidas que la pared, 38 El sacerdote saldrá de la casa á la puerta de ella, y cerrará la casa por siete días. 39 Y al séptimo día volverá el sacerdote, y mirará: y si la plaga hubiere crecido en las paredes de la casa, 40 Entonces mandará el sacerdote, y arrancarán las piedras en que estuviere la plaga, y las echarán fuera de la ciudad, en lugar inmundo: 41 Y hará descostrar la casa por dentro alrededor, y derramarán el polvo que descostraren fuera de la ciudad en lugar inmundo: 42 Y tomarán otras piedras, y las pondrán en lugar de las piedras quitadas; y tomarán otro barro, y encostrarán la casa. 43 Y si la plaga volviere á reverdecer en aquella casa, después que hizo arrancar las piedras, y descostrar la casa, y después que fue encostrada,

44 Entonces el sacerdote entrará y mirará; y si pareciere haberse extendido la plaga en la casa, lepra roedora está en la casa: inmunda es. 45 Derribará, por tanto, la tal casa, sus piedras, y sus maderos, y toda la mezcla de la casa; y lo sacará fuera de la ciudad á lugar inmundo. 46 Y cualquiera que entrare en aquella casa todos los días que la mandó cerrar, será inmundo hasta la tarde. 47 Y el que durmiere en aquella casa, lavará sus vestidos; también el que comiere en la casa, lavará sus vestidos. 48 Mas si entrare el sacerdote y mirare, y viere que la plaga no se ha extendido en la casa después que fue encostrada, el sacerdote dará la casa por limpia, porque la plaga ha sanado. 49 Entonces tomará para limpiar la casa dos avecillas, y palo de cedro, y grana, é hisopo: 50 Y degollará la una avecilla en una vasija de barro sobre aguas vivas:

51 Y tomará el palo de cedro, y el hisopo, y la grana, y la avecilla viva, y mojarálo en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas vivas, y rociará la casa siete veces: 52 Y purificará la casa con la sangre de la avecilla, y con las aguas vivas, y con la avecilla viva, y el palo de cedro, y el hisopo, y la grana: 53 Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad sobre la haz del campo: Así hará expiación por la casa, y será limpia. 54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra, y de tiña; 55 Y de la lepra del vestido, y de la casa; 56 Y acerca de la hinchazón, y de la postilla, y de la mancha blanca: 57 Para enseñar cuándo es inmundo, y cuándo limpio. Aquesta es la ley tocante á la lepra.

LEVÍTICO 15:1 - 33
1 Y Habló el Eterno á Moisés y á Aarón, diciendo: 2 Hablad á los hijos de Israel, y decidles: Cualquier varón, cuando su simiente manare de su carne, será inmundo. 3 Y esta será su inmundicia en su flujo; sea que su carne destiló por causa de su flujo, ó que su carne se obstruyó á causa de su flujo, él será inmundo. 4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será. 5 Y cualquiera que tocare á su cama, lavará sus vestidos; lavaráse también á sí mismo con agua, y será inmundo hasta la tarde. 6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado el que tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará también á sí mismo con agua, y será inmundo hasta la tarde.

7 Asimismo el que tocare la carne del que tiene flujo, lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde. 8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, éste lavará sus vestidos, y después de haberse lavado con agua, será inmundo hasta la tarde. 9 Y toda aparejo sobre que cabalgare el que tuviere flujo, será inmundo. 10 Y cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo de él, será inmundo hasta la tarde; y el que la llevare, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde.

11 Y todo aquel á quien tocare el que tiene flujo, y no lavare con agua sus manos, lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde. 12 Y la vasija de barro en que tocare el que tiene flujo, será quebrada; y toda vasija de madera será lavada con agua.

13 Y cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, se ha de contar siete días desde su purificación, y lavará sus vestidos, y lavará su carne en aguas vivas, y será limpio. 14 Y el octavo día tomará dos tórtolas, ó dos palominos, y vendrá delante del Eterno á la puerta del tabernáculo del testimonio, y los dará al sacerdote: 15 Y harálos el sacerdote, el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto: y le purificará el sacerdote de su flujo delante del Eterno. 16 Y el hombre, cuando de él saliere derramamiento de semen, lavará en aguas toda su carne, y será inmundo hasta la tarde. 17 Y toda vestimenta, ó toda piel sobre la cual hubiere el derramamiento del semen, lavaráse con agua, y será inmunda hasta la tarde.

18 Y la mujer con quien el varón tuviera ayuntamiento de semen, ambos se lavarán con agua, y serán inmundos hasta la tarde. 19 Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su carne, siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo hasta la tarde. 20 Y todo aquello sobre que ella se acostare mientras su separación, será inmundo: también todo aquello sobre que se sentare, será inmundo.

21 Y cualquiera que tocare á su cama, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde. 22 También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que ella se hubiere sentado, lavará sus vestidos; lavaráse luego á sí mismo con agua, y será inmundo hasta la tarde. 23 Y si estuviere sobre la cama, ó sobre la silla en que ella se hubiere sentado, el que tocare en ella será inmundo hasta la tarde. 24 Y si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él, será inmundo por siete días; y toda cama sobre que durmiere, será inmunda. 25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, ó cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre; todo el tiempo del flujo de su inmundicia, será inmunda como en los días de su costumbre.

26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la inmundicia de su costumbre. 27 Cualquiera que tocare en esas cosas será inmundo; y lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde. 28 Y cuando fuere libre de su flujo, se ha de contar siete días, y después será limpia. 29 Y el octavo día tomará consigo dos tórtolas, ó dos palominos, y los traerá al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio: 30 Y el sacerdote hará el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto; y la purificará el sacerdote delante del Eterno del flujo de su inmundicia.

31 Así apartaréis los hijos de Israel de sus inmundicias, á fin de que no mueran por sus inmundicias, ensuciando mi tabernáculo que está entre ellos. 32 Esta es la ley del que tiene flujo, y del que sale derramamiento de semen, viniendo á ser inmundo á causa de ello; 33 Y de la que padece su costumbre, y acerca del que tuviere flujo, sea varón ó hembra, y del hombre que durmiere con mujer inmunda.



MAFTIR TAZRÍA

32 Esta es la ley del que tiene flujo, y del que sale derramamiento de semen, viniendo á ser inmundo á causa de ello; 33 Y de la que padece su costumbre, y acerca del que tuviere flujo, sea varón ó hembra, y del hombre que durmiere con mujer inmunda.

BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA HAFTARÁ
Antes de leer la Haftará también, el lector o el estudiante debe de decir esta bendición:

En Hebreo
¡Barúj Atáh Adonai Eloheinu Meléj HaOlám Asher Bájar Bin-vi-ím Tovím Ve-Ratzá Ve-Divreijem Ha-ne-Emarim Ve-Emét! ¡Barúj Atáh Adonai Ha-Bojer Ba-Torá Uv-Moshé Avdó Uv-Israel Amó U-ninviei Ha-Emét Va-Tsedék!
En Español
-
¡Bendito Eres Tú Adonai, Elohim Nuestro, Rey del Universo, que escogiste Buenos Profetas y te complaciste con sus palabras que fueron pronunciadas con Verdad! ¡Bendito Eres Tú Adonai, que escogiste la Torá y a Moshé tu Siervo, y a Israel Tu Pueblo, y a Los Profetas de Verdad y Justicia!

La Haftará Para La Parashá de Metzorá está en II Reyes 7: 3-20, Cuando no cae en Shabat especial.


LA HAFTARÁ DE METZORÁ 

La Haftará para la Parashá es 2 Reyes 7:3–20.

Resumen

Durante el asedio de Samaria por los arameos, cuatro hombres leprosos en la puerta se preguntaron entre sí por qué debían morir allí de hambre, cuando podrían ir a los arameos, quienes los salvarían o no los dejarían peor de lo que estaban.[127] Cuando al atardecer fueron al campamento de los arameos, no había nadie allí, porque Dios había hecho oír a los arameos carros, caballos y un gran ejército, y temiendo a los heteos y a los egipcios, huyeron, dejando sus tiendas, sus caballos, sus asnos y su campamento. Los leprosos entraron en una tienda, comieron y bebieron, y se llevaron plata, oro y ropa de las tiendas y lo escondieron.

Sintiendo remordimientos de culpa, fueron a decírselo al rey de Samaria, y llamaron a los porteros de la ciudad, diciéndoles lo que habían visto, y los porteros dieron aviso a la casa del rey que estaba dentro. El rey se levantó de noche y dijo a sus siervos que sospechaba que los arameos se habían escondido en el campo, pensando que cuando salieran los samaritanos podrían entrar en la ciudad. Uno de sus criados sugirió que algunos hombres tomaran cinco caballos de los que quedaban y fueran a ver, y ellos tomaron dos carros con caballos para ir a ver. Fueron tras los arameos hasta el río Jordán, y todo el camino estaba lleno de vestidos y vasos que los arameos habían arrojado en su prisa, y los mensajeros volvieron y se lo dijeron al rey. Entonces el pueblo salió y saqueó el campamento de los arameos, de modo que el precio de mercado de; una medida (seah) de harina fina (alrededor de seis cuartos secos, seis libras o tres kg) y dos seahs de harina de cebada; cada uno se redujo a un siclo en precio, como el profeta de Dios había dicho que sucedería. Y el rey nombró al capitán en quien se apoyaba para que se encargara de la puerta, y el pueblo lo pisoteó y lo mató antes de que probara la harina, tal como había dicho el hombre de Dios Eliseo.

CONEXIÓN CON LA PARASHÁ
Tanto la Parashá como la Haftará se refieren a personas afectadas por enfermedades de la piel. Tanto la Parashá como la Haftará emplean el término para la persona afectada por una enfermedad de la piel (מְּצֹרָע‎, Metzorá). Justo antes de la Parashá Metzorá, en la hermana Parashá Tazria, Levítico 13:46 establece que la persona con enfermedad de la piel "morará sola; fuera del campamento será su morada", explicando así por qué los cuatro hombres leprosos en la Haftará vivían fuera de la puerta.

El rabino Yohanán enseñó que los cuatro hombres leprosos en la puerta en 2 Reyes 7: 3 no eran otros que el ex sirviente de Eliseo, Giezi (a quien el Midrash, arriba, citó como afectado por la lepra por profanar el Nombre Divino) y sus tres hijos.

En la Parashá, cuando "parece" que hay una plaga en la casa, el sacerdote no debe sacar conclusiones precipitadas, sino que debe examinar los hechos. Justo antes de la apertura de la Haftará, en 2 Reyes 7:2, el capitán en quien se apoyó el rey llega a la conclusión de que la profecía de Eliseo no podría hacerse realidad, y el capitán encuentra su castigo en 2 Reyes 7:17 y 19.

LA HAFTARÁ EN LA INTERPRETACIÓN RABÍNICA CLÁSICA
Lectura de 2 Reyes 7:3–4: "Estaban cuatro hombres leprosos a la entrada de la puerta, y se decían unos a otros: '¿Por qué nos quedamos aquí sentados hasta que muramos? Si decimos: 'Entraremos en el ciudad", entonces hay hambre en la ciudad, y allí moriremos; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Ahora pues, venid, y vayamos al ejército de los arameos; si nos dan la vida, nosotros viviremos; y si nos matan, moriremos'", y Génesis 12:10, "Y hubo hambre en la tierra; y Abram descendió a Egipto para residir allí", los rabinos dedujeron que cuando hay una hambruna un lugar, uno debe emigrar a otra parte. Y la Guemará enseñó que los rabinos citaron 2 Reyes 7:4 además de Génesis 12:10, porque uno podría pensar de Génesis 12:10 que este consejo se aplica solo cuando no hay peligro para la vida en el destino. Así que también citaron 2 Reyes 7:4, "Ahora, pues, venid, y vayamos al ejército de los arameos; si ellos nos dan la vida, viviremos.

Cuando la Parashá coincide con Shabat HaGadol (el "Gran Shabat", el sábado especial inmediatamente anterior a Pesaj, como ocurre en 2019, 2022, 2024 y 2027), la Haftará es Malaquías 3:4–24.

EN SHABAT HA’JODESH
Cuando la Parashá coincide con Shabat HaJodesh ("Sábado [del] mes", el sábado especial que precede al mes hebreo de Nisán, como sucedió en 2008), la Haftará es:

Para los Judíos Ashkenazíes: Ezequiel 45:16–46:18 y Para los Judíos sefardíes: Ezequiel 45:18–46:15


CONEXIÓN CON EL SÁBADO ESPECIAL
En Shabat HaJodesh, los Judíos leen Éxodo 12:1–20, en el que Dios ordena que "Este mes [Nisán] será el principio de los meses; será el primer mes del año" y en el que Dios emitió los mandamientos de la Pascua. De manera similar, la Haftará en Ezequiel 45:21–25 habla de la Pascua. Tanto en la lectura especial como en la Haftará, Dios instruye a los israelitas a aplicar sangre en los postes de las puertas.

EN SHABAT DE ROSH JODESH
Cuando la Parashá coincide con el Shabat de Rosh Jodesh (como sucedió en 2009), la Haftará es Isaías 66:1–24.


BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA HAFTARÁ

Antes de leer la Haftará también, el lector o el estudiante debe de decir esta bendición:

En Hebreo
¡Barúj Atáh Adonai Eloheinu Meléj HaOlám Asher Bájar Bin-vi-ím Tovím Ve-Ratzá Ve-Divreijem Ha-ne-Emarim Ve-Emét! ¡Barúj Atáh Adonai Ha-Bojer Ba-Torá Uv-Moshé Avdó Uv-Israel Amó U-ninviei Ha-Emét Va-Tsedék!

En Español
¡Bendito Eres Tú Adonai, Elohim Nuestro, Rey del Universo, que escogiste Buenos Profetas y te complaciste con sus palabras que fueron pronunciadas con Verdad! ¡Bendito Eres Tú Adonai, que escogiste la Torá y a Moshé tu Siervo, y a Israel Tu Pueblo, y a Los Profetas de Verdad y Justicia!

LECTURA DE LA HAFTARA
3 Había a la entrada de la puerta cuatro hombres Metzorayím (leprosos), los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? 4 Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos. 5 Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie. 6 Porque el Eterno había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. 

7 Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. 8 Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.

9 Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey. 10 Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto. 11 Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey. 12 Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad. 

13 Entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay. 14 Tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved. 15 Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey.

16 Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra del Eterno. 17 Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él. 18 Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria. 19 A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si el Eterno hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 20 Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.


Preparado en las Instituciones de Ohr Somayaj en Jerusalem, Israel.
Todas las referencias son a los versos y al comentario de Rashi, a menos que se indique lo contrario.

METZORA
1 ¿Cuándo no se puede pronunciar un Metzorá Tahor? Levítico 14: 2 - Por la noche.
2 En la barra central, ¿dónde moraba un Metzorá mientras era tamei? Levítico 14: 3 - Fuera de los tres campamentos.

3 ¿Por qué el Metzorá requiere aves en el proceso de purificación? Levítico 14: 4 - Tzaraat viene como un castigo por lashon hara. Por lo tanto, la Torá requiere el metzora para ofrecer aves, que parlotean constantemente, para expiar su pecado de parloteo.

4 En el proceso de purificación de una Metzorá, ¿qué simboliza la madera de cedro? Levítico 14: 4 - El cedro es un árbol noble. Alude al hecho de que Tzaraat viene como un castigo por la arrogancia.
5 Durante el proceso de purificación, se requiere Metzorá para afeitarse el cabello. ¿Qué pelo debe afeitarse? Levítico 14: 9 - Cualquier colección visible de cabello en el cuerpo.

6 ¿Qué tiene de especial el Jatat y el asham ofrecido por el Metzorá? Levítico 14:10 - Requieren n'sachim (ofrendas de bebida).

7 En el Beit Hamikdash, cuando el Metzorá fue presentado "antes Di-s" (14:11), ¿dónde estaba? Levítico 14:11 - En la puerta de Nikanor.

8 ¿Dónde fue asesinado el asham del Metzorá? Levítico 14:13 - En el lado norte del Mizbe'aj.
9 ¿De qué manera tener el tzaraat en la casa a veces era ventajoso? Levítico 14:34 - Los amorreos ocultaron tesoros en las paredes de sus casas. Después de la conquista de la Tierra, Tzaraat afligirá a estas casas. El dueño judío derribaría la casa y encontraría los tesoros.


10 Cuando se sospecha que una casa tiene Tzaraat, ¿cuál es su estado antes de la inspección de un Cohén? Levítico 14:36 ​​- Es Tahor.


11 ¿Qué sucede con los recipientes que están en una casa que se ha encontrado que tienen tzaraat? Levítico 14:36 ​​- Se vuelven tamei. Levítico

12 ¿Qué tipo de buques no pueden hacerse a tahor después de convertirse en Tamé? Levítico 14:36 ​​- Vasos de loza.

13 ¿Dónde se descartaron las piedras afligidas con Tzaraat? Levítico 14:40 - En lugares donde los objetos Tahor no fueron manejados

14 Cuando se sospecha que una casa tiene Tzara'at, un kohen ordena que las piedras afectadas sean reemplazadas y la casa enyesada. ¿Cuál es la ley si el tzaraat: egresa y se propaga; no regresa; regresa, pero no se propaga?

  • Levítico 14: 44-45 - Se llama "Tzara'at Mam'eret", y la casa debe ser demolida;
  • Levítico 14:48 - la casa se pronuncia tahor;
  • Levítico 14:44 - La casa debe ser demolida.

15 Cuando una persona ingresa a una casa que tiene tzaraat, ¿cuándo se vuelve su ropa tamei? Levítico 14:46 - Cuando permanece en la casa el tiempo suficiente para comer una comida pequeña.

16 ¿Cuál es el estado de un hombre que es zav (Con flujo): dos veces o dos días consecutivos;
tres veces o tres días consecutivos?
Levítico 15: 2 - Él es Tamé; él es Tamé y es también se requiere traer un korban.

17 Un zav se sentó o durmió en lo siguiente: una cama, un tablón, una silla, una roca.Si una persona tahor toca estas cosas ¿cuál es su estado? Levítico 15: 4-5 - Solo un tipo de el objeto por el que usualmente miente o se sienta se convierte en un transmisor de tumah cuando un zav se sienta o se posa sobre él. Una persona tahor que posteriormente toca el objeto se convierte en tamei y la ropa que lleva puesta también es temei'im. Por lo tanto: tamei, tahor, tamei, tahor.

18 ¿Qué quiere decir la Torá cuando se refiere a un Zav que "no se ha lavado las manos"? Levítico 15: 11 - Alguien que no se ha sumergido en una Mikveh.

19 Cuando un zav puede sumergirse en una mikveh para purificarse? Levítico 15: 13 - Después de siete días consecutivos sin flujo.

20 ¿Cuál es el estado de alguien que experimenta un flujo de una sola vez? Levítico 15: 32 - Él es Tamé hasta la noche.



Share:

No comments:

Post a Comment