BLOG DE RAÍZ SEFARDÍ

KI TISA



Esta Parashá Fue Preparada Por ABA-EYBO
PARSHAT KI TISÁ
Éxodo 30:11 hasta el 34: 35

DEDICADA A LA MEMORIA Y PARA MÉRITO DE:            

Sarah Imenu - (כריסטינה מרים דה בלר), Rajel Savua de Akiva

Rabbi Akiva Ben Yosef, Jeannette Agustin San Juan, Fortune Agustin, 

Filomena Agustin de San Juan, Federmo San Juan,  Aba Mevoyan Beler, Rajel Mazouz

Claudio Alfredo Beler San Juan;  (סוג'ונטו בן סופריו) ; ( אבא סופריו) , Rabbi Ya’akov Abujatseira

 (כל הזקנים בדורותיהם, מצד אבי, ובצד אמי);  Chaya Mushka Schneersohn

Y de todos los Anusim de la casa de Israel; Jean-Baptiste Alvares

 ז'אן בטיסט אלבארס , רבי שלמה לוריא, מהרש״ל

Jean Baptiste Louis Agustin Rodrigué Alvares, Rav DovBer de Lubavitch

 אורינו ז'אן בטיסט אלבארס; 

Eli Ha’Kohen, Pinjás Ve’Ikavod Ha’Kohen. Abayé Ha’Kohen, El Rebbe de Lubavitch, 

Menajem Mendel Shnirsohn Zt”L; Yehuda Ha’Jassid, e Israel Meir KaGan el Jafets Ha’Jaim.


Para la Refuá Shelemá de:
David Ben Messody




CONTENIDO DE LA PARASHÁ

1)  Los artesanos “sabios de corazón” Betzalel y Ahaliav reciben la carga de la construcción.

2)  El Shabat es tan particular que ni aun la construcción del Mishkán era prohibido en ese día.

3)  Moisés rompió las Tablas del Testimonio con los Mandamientos al ver a los idólatras.

4)  El Becerro de Oro fue destruido y los líderes de la revuelta con el Eterno fueron eliminados. 

5)  Moisés volvió hacia Dios y le dice: “Si no perdonas a tu pueblo, bórrame de Tu libro. 

6)  Moisés labra dos tablas nuevas y asciende la montaña para que Dios escriba de nuevo el pacto.

7)  Moisés es agraciado con la visión de los Trece Atributos de Misericordia Divina.

8)  El Rostro de Moisés resplandecía tanto por estar en la presencia del Eterno que tuvo que cubrirse el rostro en presencia del pueblo.




SOBRE EL ESTUDIO DE SHABAT
Ki Tisá, (כִּי תִשָּׂא) – Palabra Hebrea para decir "cuando tomares" (Literalmente el verdadero significado es cuando levantares la Cabeza .. = Ki Tisá Rosh). Estas son la sexta y séptima palabras, y las dos primeras distintivas en la Parashá) es la porción número 21 de la Torá en el ciclo anual de la lectura y la novena Porción en el Libro del Éxodo. La Parashá de Ki Tisá habla de: la construcción del santuario, el incidente del becerro de oro, la petición de Moisés para que el Eterno revele los atributos de Dios y de cómo el rostro de Moisés se ponía resplandeciente.

Esta Parashá constituye de Éxodo 30: 11-34: 35. Se trata de la más larga de las porciones semanales de en el libro de Éxodo (aunque no la más larga de la Torá), y está formada por 7.424 letras hebreas, 2.002 palabras hebreas y 139 versículos, y puede ocupar alrededor de 245 líneas en una Rollo de la Torá (סֵפֶר תּוֹרָה, Sefer Torah). (La parashá más larga en la Torá es Naso)

Esta porción se lee el vigésimo primer (21) Shabat (sábado) después de Simjat Torá, en el mes hebreo de Adar, correspondiente a febrero o marzo en el calendario Gregoriano. También una parte de ésta se lee el Shabat especial llamado Shabat Shekalim (de Éxodo 30: 11-16), con respecto al impuesto sobre la mitad del shekel (Majatzi Ha’Shekel), como la lectura de la Torá Maftir Shekalim (como fue el caso el 1 de marzo de 2014, cuando Éxodo 30: 11- 16 fue leído junto con la Parashá de Pekudei).

También se lee la parte de esta Parashá que habla de la intercesión de Moisés y la misericordia de Dios, Éxodo 32: 11-14 y 34: 1-10, como las lecturas de la Torá en los días ayuno del Décimo del mes de Tevet, el ayuno de Ester un día antes de fiesta de Purim, el ayuno del 17 del mes de Tammuz, y el ayuno de Guedalia, y para el servicio de oración de la tarde (Minjá) en Tishá Be Av.

Otra parte que también se lee en otros momentos es de Éxodo 34: 1-26, que se dirige a los Tres Festivales de Peregrinos anuales ordenados por Dios en la Biblia llamadas Shalosh Regalim, y también se lee como la lectura inicial de la Torá en el tercer día intermedio (Jol HaMoed) de la Pascua. Y se lee una selección más amplia de la misma, de Éxodo 33: 12-34: 26, como la lectura inicial de la Torá en un día de reposo que cae en uno de los días intermedios de la Pascua o Sucot.



COMENTARIO SOBRE LA PARASHÁ
El Pueblo de Israel es mandado a contribuir, cada uno, con medio shekel de plata para el Santuario. También son dadas las instrucciones para construir el Kior, una gran vasija de agua para el Santuario, junto con el aceite de unción y el incienso. Los artesanos “sabios de corazón” Betzalel y Ahaliav son puestos a cargo de la construcción del Santuario; el pueblo es mandado nuevamente a observar el Shabat.

Cuando Moshe no vuelve en el momento esperado del Monte Sinaí, la gente hace un Becerro de Oro y lo adora. Dios se propone destruir a la nación errante de Israel, pero Moshe intercede por ellos. Moshe desciende del monte cargando las Tablas del Testimonio grabadas con los Mandamientos; viendo a la gente bailar alrededor de su ídolo, rompe las Tablas, destruye el Becerro de Oro y manda a matar a los principales líderes de la revuelta contra Dios. Luego vuelve hacia Dios y dice: “Si no los perdonas, bórrame de Tu libro que has escrito.”

Dios perdona, pero dice que los efectos del pecado serán sentidos por muchas generaciones. Primero, Dios propone mandar Su ángel junto a la gente para guiarlos, pero Moshe insiste que Dios Mismo los acompañe hasta la Tierra Prometida.

Moshe prepara dos tablas nuevas y asciende la montaña una vez más, donde Dios escribe de nuevo el pacto en las Segundas Tablas. En la montaña, Moshe es agraciado con la visión de los Trece Atributos de Misericordia Divina. Tan radiante es el rostro de Moshe a su regreso del monte, que debe cubrírselo con un velo, que se retira sólo cuando habla con Dios y para enseñarle la ley al pueblo.



BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA TORÁ


Antes de leer o estudiar la Torá hay que acostumbrarse a bendecir al Eterno (Hashem). Mantén en mente que el nombre de D.ios que se usa cuando decimos nuestras plegarias y cuando leemos la Torá o cuando bendecimos a D.ios es “Adonai”. Donde quiera que aparezca su nombre lo pronunciamos “Adonai”. Dondequiera que aparece el nombre del Eterno (Yud - Hei Vav Hei) lo pronunciamos Adonai en esos momentos, en otros momento sólo decimos Hashem.



Bendigo al Eterno, el D.ios Bendito


¡Bendito sea el Eterno quien debe ser bendecido!



EN HEBREO

¡Barúj Atáh (Adonai), Eloheinu Meléj HaOlám, Asher Bájar Bánu Mikól Ha’Amím VeNatán Lanú Et Torató. Barúj Atáh Adonai, Notén HaTorá!


EN ESPAÑOL

¡Bendito Eres Tú Adonai, Elohim Nuestro y Rey del universo, que Nos Ha Escogido de entre todas las naciones y nos Ha Entregado Su Torá. Bendito eres Tú Adonai, donador de la Torá!


En los Shabats tradicionales, la lectura de la Torá se separa en porciones llamadas Parashá se divide en siete lecturas llamadas aliot. En el texto masorético del Tanakh (la Biblia hebrea), Parashat Ki Tisa tiene diez divisiones de "porción abierta" (פתוחה, Petujá) (aproximadamente equivalente a párrafos, a menudo abreviados con la letra hebrea פ (peh)). Parashat Ki Tisa tiene varias subdivisiones adicionales, llamadas divisiones de "porción cerrada" (סתומה, Setumá) (abreviada con la letra hebrea ס (samekh)) dentro de las divisiones de porción abierta. Las primeras tres divisiones de la porción abierta dividen la primera lectura larga (aliá), y las siguientes tres divisiones de la porción abierta dividen la segunda lectura larga. La séptima porción abierta corresponde a la tercera lectura corta, y la octava porción abierta corresponde a la cuarta lectura corta. La novena porción abierta abarca las lecturas quinta y sexta. Y la décima parte abierta comienza en la séptima lectura. Las divisiones de porciones cerradas dividen aún más la primera y la segunda lectura, y concluyen la séptima lectura.


PRELECTURA PARA LA PRIMERA ALIA

En la primera lectura larga (aliá), Dios instruyó a Moisés que cuando hiciera un censo de los israelitas, cada persona de 20 años o más, independientemente de su riqueza, debía dar una ofrenda de medio Shekel (medio siclo). Dios le dijo a Moisés que asignara las ganancias al servicio de la Tienda de Reunión (el Ohel Moed).    La primera porción abierta (Petujá) termina aquí.

En la continuación de la primera lectura, Dios le dijo a Moisés que colocara una fuente de cobre (כִּיּוֹר, kiyor) entre la Tienda de Reunión y el altar (מִּזְבֵּחַ, Mizbeiaj), para que Aarón y sus hijos, los Cohanim (sacerdotes) pudieran lavarse las manos y los pies con agua. Al momento de entrar en la Tienda del Encuentro (Ohel Moed) o cuando se acerquen al altar para quemar un Korban (ofrenda), para que no murieran al entrar allí. La segunda porción abierta (Petujá) termina aquí.

En la continuación de la primera lectura, Dios le ordenó a Moisés que hiciera un aceite para la unción (Shemén Mashaj) sagrada, se debe de fabricar con especias escogidas - como: la mirra, la canela, la casia - y el aceite será de oliva. Dios le dijo a Moisés que lo usara para ungir la Tienda de Reunión, el mobiliario del Tabernáculo y los Cohanim (los sacerdotes). Dios le dijo a Moisés que advirtiera a los israelitas que no copiaran la receta del aceite para la unción (Shemén Mashaj) sagrada, no se debe de usar para propósitos laicos, bajo pena de exilio. Una porción cerrada (Setumá) termina aquí.

En la continuación de la primera lectura, Dios le ordenó a Moisés que hiciera incienso sagrado con hierbas como: el stacte, la onycha, el gálbano y el incienso - para que se queme en la Tienda (Ohel Moed). Al igual que con el aceite de la unción (Shemén Mashaj), Dios también le advirtió contra de hacer incienso con la misma receta para propósitos laicos. Otra porción cerrada (Setumá) termina aquí con el final del capítulo 30.

A medida que la primera lectura continúa en el capítulo 31, Dios le informó a Moisés que Dios había dotado a Betzalel de la tribu de Judá con habilidad divina en todo tipo de artesanía. Dios le asignó a Aholiav de la tribu de Dan y otorgó habilidad a todos los que eran hábiles, para que hicieran los muebles del tabernáculo, las vestiduras de los Cohanim (los sacerdotes), el aceite de la unción y el incienso. La tercera porción abierta (Petujá) termina aquí.

En la continuación de la primera lectura, Dios le dijo a Moisés que amonestara a los israelitas de todos modos a guardar el Shabat (el Sábado), bajo pena de muerte. La primera lectura (aliá) y una porción cerrada (Setumá) terminan aquí.


Primera Aliá - Éxodo 30: 11–31: 17
11 Y LE habló el Eterno á Moisés, diciendo: 12 Cuando tomares el número de los hijos de Israel conforme á la cuenta de ellos, cada uno dará al Eterno el rescate de su persona, cuando los contares, y no habrá en ellos mortandad por haberlos contado.

13 Esto es lo que dará cualquiera que pasare por la cuenta, Majatzi Ha'Shekel es decir medio siclo conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte óbolos: la mitad de un Shekel (un siclo) será la Terumá (la ofrenda) que le darán al Eterno. 14 Cualquiera que pasare por la cuenta, de la edad de veinte años hacia arriba, dará la ofrenda al Eterno. 15 Ni el rico le aumentará, ni el pobre le disminuirá al medio siclo, cuando dieren la ofrenda al Eterno para hacer expiación por sus personas. 16 Y tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo darás para la obra del tabernáculo del testimonio: y será por memoria á los hijos de Israel delante del Eterno, para expiar por sus personas. 17 Habló más el Eterno á Moisés, diciendo:

18 Harás también una fuente de metal, con su basa de metal, para lavar; y la has de poner entre el tabernáculo del testimonio y el altar; y pondrás en ella agua. 19 Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos sus manos y sus pies: 20 Cuando entraren en el tabernáculo del testimonio, se han de lavar con agua, y no morirán: y cuando se llegaren al altar para ministrar, para encender al Eterno la ofrenda que se ha de consumir al fuego, 21 También se lavarán las manos y los pies, y no morirán. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su simiente por sus generaciones. 22 Habló más el Eterno á Moisés, diciendo: 23 Y tú has de tomar de las principales drogas; de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos y cincuenta, y de cálamo aromático doscientos y cincuenta, 24 Y de casia quinientos, al peso del santuario, y de aceite de olivas un hin: 25 Y harás de ello el aceite de la santa unción, superior ungüento, obra de perfumador, el cual será el aceite de la unción sagrada. 26 Con él ungirás el tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio, 27 Y la mesa, y todos sus vasos, y el candelero, y todos sus vasos, y el altar del perfume,

28 Y el altar del holocausto, todos sus vasos, y la fuente y su basa. 29 Así los consagrarás, y serán cosas santísimas: todo lo que tocare en ellos, será santificado. 30 Ungirás también á Aarón y á sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes. 31 Y hablarás á los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras edades. 32 Sobre carne de hombre no será untado, ni haréis otro semejante, conforme á su composición: santo es; por santo habéis de tenerlo vosotros. 33 Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y que pusiere de él sobre extraño, será cortado de sus pueblos.

34 Dijo aún el Eterno á Moisés: Tómate aromas, estacte y uña olorosa y gálbano aromático é incienso limpio; de todo en igual peso: 35 Y harás de ello una confección aromática de obra de perfumador, bien mezclada, pura y santa: 36 Y molerás alguna de ella pulverizándola, y la pondrás delante del testimonio en el tabernáculo del testimonio, donde yo te testificaré de mí. Os será cosa santísima. 37 Como la confección que harás, no os haréis otra según su composición: te será cosa sagrada para el Eterno. 38 Cualquiera que hiciere otra como ella para olerla, será cortado de sus pueblos.


ÉXODO 31:1 - 18
1 Y Habló el Eterno á Moisés, diciendo: 2 Mira, yo he llamado por su nombre á Betzalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Judá; 3 Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio, 4 Para inventar diseños, para trabajar en oro, y en plata, y en metal, 5 Y en artificio de piedras para engastar las, y en artificio de madera; para obrar en toda suerte de labor. 6 Y he aquí que yo he puesto con él á Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan: y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado:

7 El tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio, y la cubierta que está sobre ella, y todos los vasos del tabernáculo; 8 Y la mesa y sus vasos, y el candelero limpio y todos sus vasos, y el altar del perfume; 9 Y el altar del holocausto y todos sus vasos, y la fuente y su basa; 10 Y los vestidos del servicio, y las santas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para que ejerzan el sacerdocio;

11 Y el aceite de la unción, y el perfume aromático para el santuario: harán conforme á todo lo que te he mandado. 12 Habló además el Eterno á Moisés, diciendo: 13 Y tú hablarás á los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy el Eterno que os santifico. 14 Así que guardaréis el sábado, porque santo es á vosotros: el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos. 15 Seis días se hará obra, mas el día séptimo es sábado de reposo consagrado al Eterno; cualquiera que hiciere obra el día del sábado, morirá ciertamente. 16 Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus edades por pacto perpetuo: 17 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó.

Sedunda Aliá - Éxodo 31: 18–33: 11
18 Y dió á Moisés, como acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.


ÉXODO 32:1 - 35
1 Mas viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se allegó entonces á Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos un dios que vaya delante de nosotros; porque á este Moisés, aquel varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. 2 Y Aarón les dijo: Aparten los zarcillos de oro que están en las orejas de sus mujeres, y de sus hijos, y de sus hijas, y tráiganmelos. 3 Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y se los trajeron á Aarón: 4 El cual los tomó de las manos de ellos, y lo formó con buril, é hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, éste es tu dios, que te sacó de la tierra de Egipto. 5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta al Eterno. 6 Y el día siguiente madrugaron, y ofrecieron Korbanot (holocaustos), y presentaron Shelamím (pacíficos): y se sentó el pueblo á comer y á beber, y se levantaron á regocijarse. 7

Entonces el Eterno le dijo á Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de tierra de Egipto se ha corrompido:

8 Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado á él, y han dicho: Israel, éste es tu dios, que te sacó de la tierra de Egipto. 9 Dijo más el Eterno á Moisés: Yo he visto á este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz: 10 Ahora pues, déjame que se encienda mi furor en ellos, y los consuma: y á ti yo te pondré sobre gran gente.

11 Entonces Moisés oró á la faz del Eterno su Dios, y dijo: Oh Eterno, ¿por qué se encenderá tu furor con tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran fortaleza, y con mano fuerte? 12 ¿Por qué han de hablar los Egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la haz de la tierra? Vuélvete del furor de tu ira, y arrepiéntete del mal de tu pueblo. 13 Acuérdate de Abraham, de Isaac, y de Israel tus siervos, á los cuales has jurado por ti mismo, y diciéndoles: Yo multiplicaré vuestra simiente como las estrellas del cielo; y daré á vuestra simiente toda esta tierra que he dicho, y la tomarán por heredad para siempre. 14 Entonces el Eterno se arrepintió del mal que dijo que había de hacer á su pueblo. 15 Y volvióse Moisés, y descendió del monte trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de una parte y de otra estaban escritas. 16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas. 17 Y oyendo Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo á Moisés: Alarido de pelea hay en el campo.

18 Y él respondió: No es eco de algazara de fuertes, ni eco de alaridos de flacos: algazara de cantar oigo yo. 19 Y aconteció, que como llegó él al campo, y vió el becerro y las danzas, se le enardeció la ira á Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte. 20 Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo á polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dió á beber á los hijos de Israel.

21 Y dijo Moisés á Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado? 22 Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces el pueblo, que es inclinado á mal. 23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros, que á este Moisés, el varón que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos qué le ha acontecido. 24 Y yo les respondí: ¿Quién tiene oro? Apartadlo. Y me lo dieron, y lo eché en el fuego, y salió este becerro. 25 Y viendo Moisés que el pueblo estaba despojado, porque Aarón lo había despojado para vergüenza entre sus enemigos, 26 Púsose Moisés á la puerta del real, y dijo: ¿Quién es del Eterno? júntese conmigo. Y juntáronse con él todos los hijos de Leví. 27 Y él les dijo: Así ha dicho el Eterno, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta á puerta por el campo, y matad cada uno á su hermano, y á su amigo, y á su pariente.

28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés: y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres. 29 Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado al Eterno, porque cada uno se ha consagrado en su hijo, y en su hermano, para que dé él hoy bendición sobre vosotros. 30 Y aconteció que el día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado: mas yo subiré ahora al Eterno; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado. 31 Entonces volvió Moisés al Eterno, y dijo: Ruégote, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 32 Que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. 33 Y el Eterno respondió á Moisés: Al que pecare contra mí, á éste raeré yo de mi libro. 34 Ve pues ahora, lleva á este pueblo donde te he dicho: he aquí mi ángel irá delante de ti; que en el día de mi visitación yo visitaré en ellos su pecado. 35 Y el Eterno hirió al pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón.


ÉXODO 33:1 - 23
1 Y el Eterno dijo á Moisés: Ve, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, á la tierra de la cual juré á Abraham, Isaac, y Jacob, diciendo: A tu simiente la daré: 2 Y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al Cananeo y al Amorrheo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Heveo y al Jebuseo: 3 (A la tierra que fluye leche y miel); porque yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino. 4 Y oyendo el pueblo esta sensible palabra, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos: 5 Pues el Eterno dijo á Moisés: Di á los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz: en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré: quítate pues ahora tus atavíos, que yo sabré lo que te tengo de hacer. 6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horev.

7 Y Moisés tomó el tabernáculo, y extendiólo fuera del campo, lejos del campo, y lo llamó el Tabernáculo del Testimonio. Y fué, que cualquiera que requería al Eterno, salía al tabernáculo del testimonio, que estaba fuera del campo. 8 Y sucedía que, cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba, y estaba cada cual en pie á la puerta de su tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba en el tabernáculo. 9 Y cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía, y se ponía á la puerta del tabernáculo, y el Eterno hablaba con Moisés. 10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube, que estaba á la puerta del tabernáculo, se levantaba todo el pueblo, cada uno á la puerta de su tienda y adoraba.

11 Y hablaba el Eterno á Moisés cara á cara, como habla cualquiera á su compañero. Y se volvía al campo; mas el joven Josué, su criado, hijo de Nun, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo. 12 Y dijo Moisés al Eterno: Mira, tú me dices á mí: Saca este pueblo: y tú no me has declarado á quién has de enviar conmigo: sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.

La Tercera Aliá - Éxodo 33: 12–16
PRE-LECTURA - En la breve tercera Aliá, Moisés le preguntó a Dios a quién enviaría Dios con Moisés para guiar al pueblo. Moisés le pidió además a Dios que le permitiera conocer los caminos de Dios, para que Moisés pudiera conocer a Dios y continuar en el favor de Dios. Y Dios acordó guiar a los israelitas. Moisés le pidió a Dios que no hiciera que los israelitas se movieran a menos que Dios fuera a la cabeza. La tercera lectura (aliá) y la séptima parte abierta (petujá) terminan aquí.

LECTURA  - 13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente. 14 Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar. 15 Y él respondió: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar tú con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?


Cuarta Aliá - Éxodo 33: 17–23
PRE-LECTURA - En la breve cuarta lectura (Aliá), Dios acordó guiar a los Judíos. Moisés le pidió a Dios que le permitiera contemplar la Presencia del Eterno. Dios acordó hacer pasar toda la bondad de Dios delante de Moisés y proclamar el nombre y la naturaleza de Dios, pero el Eterno explicó que ningún ser humano podía ver el rostro de Dios y seguir viviendo. Dios le ordenó a Moisés que se colocara sobre una roca, donde Dios lo cubriría con la mano de Dios hasta que Dios pasara, momento en el cual Moisés pudo ver la espalda de Dios. La cuarta lectura (Aliá) y la octava porción abierta (Petujá) terminan aquí con el final del capítulo.

LECTURA  - 17 Y el Eterno le dijo á Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.

18 El entonces él le dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y Él le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre del Eterno delante de ti. Yo tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. 20 Además, dijo: Pero, no podrás ver mi rostro: porque no me verá ningún hombre, y seguir viviendo.

21 Y dijo aún el Eterno: He aquí un lugar junto á mí, y tú estarás sobre la peña: 22 Y será que, cuando pasare mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado: 23 Después apartaré mi mano, y verás mi espalda; mas no se verás mi rostro.

Quinta Aliá - Éxodo 34: 1–9
PRE-LECTURA - En la quinta lectura (aliá), en el capítulo 34, Dios ordenó a Moisés que tallara dos tablas de piedra como las que Moisés rompió, para que Dios pudiera inscribir en ellas las palabras que estaban en las primeras Tablas, y Moisés así lo hizo. Dios descendió en una nube y proclamó: "¡El Eterno! ¡El Eterno! Es un Dios compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en bondad y fidelidad, que extiende su bondad hasta la milésima generación, perdona iniquidad, transgresión y pecado; sin embargo, lo hace. no remitir todo castigo, sino que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y los hijos de los hijos, sobre la tercera y cuarta generación ". [56] Moisés se inclinó y pidió a Dios que acompañara al pueblo en medio de ellos, que perdonara la iniquidad del pueblo y que tómalos como los de Dios. La quinta lectura (aliá) termina aquí.

ÉXODO 34:1 - 35
LECTURA  - 1 Y el Eterno dijo á Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. 2 Apercíbete, pues, para mañana, y sube por la mañana al monte de Sinaí, y estáme allí sobre la cumbre del monte. 3 Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte. 4 Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y levantóse por la mañana, y subió al monte de Sinaí, como le mandó el Eterno, y llevó en su mano las dos tablas de piedra. 5 Y el Eterno descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre del Eterno. 6 Y pasando el Eterno por delante de él, proclamó: el Eterno, el Eterno, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad; 7 Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.

8 Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y se encorvó; 9 Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y poséenos.


Sexta Aliá - Éxodo 34: 10–26
PRE-LECTURA - En la sexta lectura (aliá), Dios respondió haciendo un pacto para realizar maravillas sin precedentes y expulsar a los pueblos de la Tierra Prometida. Dios advirtió a Moisés que no hiciera un pacto con ellos, para que no se convirtieran en una trampa e indujera a los hijos de los israelitas a codiciar sus dioses. Dios ordenó que los israelitas no hicieran dioses de fundición, que consagraran o redimieran a todo primogénito, que observaran el sábado, que observaran las Tres Fiestas de Peregrinos, que no ofrecieran sacrificios con nada leudado, que no dejaran el cordero pascual. acostado hasta la mañana, para que traigan primicias escogidas a la casa del Señor, y no hierva un cabrito en la leche de su madre. La sexta lectura (aliá) y la novena porción abierta (petujá) terminan aquí.


LECTURA  - 10 Y él dijo: He aquí, yo hago concierto delante de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna; y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra del Eterno; porque ha de ser cosa terrible la que yo haré contigo. 11 Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo echo de delante de tu presencia al Amorrheo, y al Cananeo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo. 12 Guárdate que no hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, porque no sean por tropezadero en medio de ti:

13 Mas derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y talaréis sus bosques: 14 Porque no te has de inclinar á dios ajeno; que el Eterno, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es. 15 Por tanto no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y sacrificarán á sus dioses, y te llamarán, y comerás de sus sacrificios; 16 O tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán también fornicar á tus hijos en pos de los dioses de ellas. 17 No harás dioses de fundición para ti. 18 La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás por leudar, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto. 19 Todo lo que abre matriz, mío es; y de tu ganado todo primerizo de vaca ó de oveja que fuere macho. 20 Empero redimirás con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y no serán vistos vacíos delante de mí.

21 Seis días trabajarás, mas en el séptimo día cesarás: cesarás aun en la arada y en la siega. 22 Y te harás la fiesta de las semanas á los principios de la siega del trigo: y la fiesta de la cosecha á la vuelta del año. 23 Tres veces en el año será visto todo varón tuyo delante del Señoreador el Eterno, Dios de Israel. 24 Porque yo arrojaré las gentes de tu presencia, y ensancharé tu término: y ninguno codiciará tu tierra, cuando tú subieres para ser visto delante del Eterno tu Dios tres veces en el año. 25 No ofrecerás con leudo la sangre de mi sacrificio; ni quedará de la noche para la mañana el sacrificio de la fiesta de la pascua. 26 La primicia de los primeros frutos de tu tierra meterás en la casa del Eterno tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.


Séptima Aliá - Éxodo 34: 27–35
PRE-LECTURA - En la séptima lectura (Aliá), Moisés se quedó con Dios 40 días y 40 noches, no comió pan, no bebió agua y escribió en las Tablas los términos del pacto. Cuando Moisés descendió del monte con las dos Tablas, la piel de su rostro estaba radiante y los israelitas se apartaron de él. Moisés los llamó y les instruyó acerca de todo lo que Dios había mandado.

LECTURA - 27 Y el Eterno dijo á Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme á estas palabras he hecho la alianza contigo y con Israel. 28 Y él estuvo allí con el Eterno cuarenta días y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras. 29 Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo con El hablado.

30 Y miró Aarón y todos los hijos de Israel á Moisés, y he aquí la tez de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de llegarse á él. 31 Y los llamó Moisés; y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron á él, y Moisés les habló. 32 Y después se llegaron todos los hijos de Israel, á los cuales mandó todas las cosas que el Eterno le había dicho en el monte de Sinaí. 33 Y cuando hubo acabado Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro. 34 Y cuando venía Moisés delante del Eterno para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado; 35 Y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés, que la tez de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés á ponerse el velo sobre su rostro, hasta que entraba á hablar con El.




El maftir (מפטיר) Éxodo 34: 33–35
En la lectura maftir (מפטיר) de Éxodo 34: 33–35 que concluye la parashá, cuando Moisés terminó de hablar, se cubrió el rostro con un velo. Siempre que Moisés hablaba con Dios, Moisés se quitaba el velo. Y cuando saliera, les diría a los israelitas lo que se le había ordenado, y luego Moisés volvería a cubrirse el rostro con el velo. La parashá y la porción final cerrada (setumah) terminan aquí con el final del capítulo.

33 Y cuando hubo acabado Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro. 34 Y cuando venía Moisés delante del Eterno para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado; 35 Y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés, que la tez de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés á ponerse el velo sobre su rostro, hasta que entraba á hablar con El.


BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA HAFTARÁ


BENDICIÓN PARA LA HAFTARÁ



Antes de leer la Haftará también, el lector o el estudiante ha de decir esta bendición:



EN HEBREO


¡Barúj Atáh Adonai (Eterno) Eloheinu Meléj HaOlám Asher Bájar Bin-vi-ím Tovím Ve-Ratzá Ve-Divreijem Ha-ne-Emarim Ve-Emét! ¡Barúj Atáh Adonai (Eterno) Ha-Bojer Ba-Torá Uv-Moshé Avdó Uv-Yisra’el Amó U-ninviei Ha-Emét Va-Tsedék!


EN ESPAÑOL


¡Bendito Eres Tú Adonai (Eterno), Elohim Nuestro, Rey del Universo, que escogiste Buenos Profetas y te complaciste con sus palabras que fueron pronunciadas con Verdad! ¡Bendito Eres Tú Adonai (Eterno), que escogiste la Torá y a Moshé tu Siervo, y a Israel Tu Pueblo, y a Los Profetas de Verdad y Justicia!



La Haftará Para La Parashá de Ki Tisá está en I Reyes 18 : 1 - 39 (En Shabat Regulares). Vea reglas Para Shabat Especiales (Shabat Pará)






I REYES 18: 1 - 39

1 Pasados muchos días, fué palabra del Eterno á Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate á Ajav, y yo daré lluvia sobre la faz de la tierra. 2 Fué pues Elías á mostrarse á Ajab. Había á la sazón grande hambre en Samaria. 3 Y Ajab llamó á Abdías su mayordomo, el cual Abdías era en grande manera temeroso del Eterno; 4 Porque cuando Jezabel destruía á los profetas del Eterno, Abdías tomó cien profetas, los cuales escondió de cincuenta en cincuenta por cuevas, y sustentólos á pan y agua. 5 Y dijo Ajav á Abdías: Ve por el país á todas las fuentes de aguas, y á todos los arroyos; que acaso hallaremos grama con que conservemos la vida á los caballos y á las acémilas, para que no nos quedemos sin bestias. 6 Y partieron entre sí el país para recorrerlo: Ajav fué de por sí por un camino, y Abdías fué separadamente por otro.

7 Y yendo Abdías por el camino, topóse con Elías; y como le conoció, postróse sobre su rostro, y dijo: ¿No eres tú mi señor Elías? 8 Y él respondió: Yo soy; ve, di á tu amo: He aquí Elías. 9 Pero él dijo: ¿En qué he pecado, para que tú entregues tu siervo en mano de Achâb para que me mate? 10 Vive el Eterno tu Dios, que no ha habido nación ni reino donde mi señor no haya enviado á buscarte; y respondiendo ellos: No está aquí, él ha conjurado á reinos y naciones si no te han hallado. 11 ¿Y ahora tú dices: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías? 12 Y acontecerá que, luego que yo me haya partido de ti, el espíritu del Eterno te llevará donde yo no sepa; y viniendo yo, y dando las nuevas á Achâb, y no hallándote él, me matará; y tu siervo teme al Eterno desde su mocedad.

13 ¿No ha sido dicho á mi señor lo que hice, cuando Jezabel mataba á los profetas del Eterno que escondí cien: varones de los profetas del Eterno: que escondí cien varones de los profetas del Eterno de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve á pan y agua? 14 ¿Y ahora dices tú: Ve, di á tu amo: Aquí está Elías: para que él me mate? 15 Y díjole Elías: Vive el Eterno de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré á él. 16 Entonces Abdías fué á encontrarse con Achâb, y dióle el aviso; y Achâb vino á encontrarse con Elías. 17 Y como Achâb vió á Elías, díjole Achâb: ¿Eres tú el que alborotas á Israel?

18 Y él respondió: Yo no he alborotado á Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos del Eterno, y siguiendo á los dioses Baales. 19 Envía pues ahora y júntame á todo Israel en el monte de Carmelo, y los cuatrocientos y cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de los bosques, que comen de la mesa de Jezabel. 20 Entonces Achâb envió á todos los hijos de Israel, y juntó los profetas en el monte de Carmelo.

21 Y acercándose Elías á todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si el Eterno es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. 22 Y Elías tornó á decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta del Eterno; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos y cincuenta hombres. 23 Dénsenos pues dos bueyes, y escójanse ellos el uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, mas no pongan fuego debajo; y yo aprestaré el otro buey, y pondrélo sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.

24 Invocad luego vosotros en el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré en el nombre del Eterno: y el Dios que respondiere por fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. 25 Entonces Elías dijo á los profetas de Baal: Escogeos el un buey, y haced primero, pues que vosotros sois los más: é invocad en el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.

26 Y ellos tomaron el buey que les fué dado, y aprestáronlo, é invocaron en el nombre de Baal desde la mañana hasta el medio día, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Mas no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.

27 Y aconteció al medio día, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, que dios es: quizá está conversando, ó tiene algún empeño, ó va de camino; acaso duerme, y despertará.

28 Y ellos clamaban á grandes voces, y sajábanse con cuchillos y con lancetas conforme á su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. 29 Y como pasó el medio día, y ellos profetizaran hasta el tiempo del sacrificio del presente, y no había voz, ni quien respondiese ni escuchase; 30 Elías dijo entonces á todo el pueblo: Acercaos á mí. Y todo el pueblo se llegó á él: y él reparó el altar del Eterno que estaba arruinado.

31 Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido palabra del Eterno, diciendo: Israel será tu nombre; 32 Edificó con las piedras un altar en el nombre del Eterno: después hizo una reguera alrededor del altar, cuanto cupieran dos satos de simiente.

33 Compuso luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. 34 Y dijo: Henchid cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; é hiciéronlo la tercera vez.

35 De manera que las aguas corrían alrededor del altar; y había también henchido de agua la reguera. 36 Y como llegó la hora de ofrecerse el holocausto, llegóse el profeta Elías, y dijo: el Eterno Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. 37 Respóndeme, el Eterno, respóndeme; para que conozca este pueblo que tú, oh el Eterno, eres el Dios, y que tú volviste atrás el corazón de ellos.

38 Entonces cayó fuego del Eterno, el cual consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que estaban en la reguera. 39 Y viéndolo todo el pueblo, cayeron sobre sus rostros, y dijeron: ¡El Eterno es el Dios! ¡El Eterno es el Dios!

LA SEGUNDA HAFTARÁ ESTA EN EZEQUIEL 36

                

Cuestionario preparado en las Instituciones de Ohr Somayaj en Jerusalem, Israel.




Todas las referencias son a los versos y al comentario de Rashi, a menos que se indique lo contrario.

1 ¿Cuántos "gueira" hay en un shekel? Éxodo 30:13 - Veinte.

2 ¿Cuál fue la edad mínima de servicio militar en el ejército judío? Éxodo 30:14 - Veinte.
3 ¿Para qué se usaron los tres tipos diferentes de terumah? Éxodo 30:15 - Para los adanim (zócalos), para la compra de sacrificios comunales, y para la construcción del Mishkán.

4 Los judíos fueron contados después de Iom Kipur y nuevamente después de Pesaj. Ambas veces se dio como resultado la misma cantidad. ¿Cómo puede ser esto? ¿Acaso algunos de 19 años no habrían cumplido 20 durante ese período de seis meses? Éxodo 30:16 - Sus edades fueron calculadas basadas en Rosh HaShaná, no basadas en sus cumpleaños individuales.

5 ¿Cuántos ingredientes componen el incienso del Mishkán? Éxodo 30:34 - Once.
6 Según Rashi, ¿por qué los marineros se llaman "malajim"? Éxodo 30:35 - Porque en hebreo se dice (Malaj) para revolver el agua con sus remos.

7 ¿Cuál es la diferencia entre jojmá (sabiduría), bina (comprensión) y daat (conocimiento)? Éxodo 31: 3 - Jojmá es conocimiento adquirido de otros. Bina es la deducción del nuevo conocimiento de lo que uno ya ha aprendido. Daat es inspiración sagrada.

8 Shabat es un "signo". ¿Qué significa? Éxodo 31:13 - Es una señal entre HaShem y el pueblo judío que Él los ha escogido, y una señal a las naciones del mundo de que ha santificado al pueblo judío.

9 ¿Cuándo comenzó el pueblo judío a hacer contribuciones para la construcción del Mishkán? Éxodo 31:18 - El 11 de Tishrei.

10 ¿Cuántos libros hay en Tanaj (Biblia Judía) ? Éxodo 31:18 - 24.

11 ¿De dónde sacaron los hombres los pendientes que donaron para hacer el ternero? Éxodo 32: 2,3 - De sus oídos.

12 ¿Por qué Aharon construyó el altar para el becerro de oro solo? Éxodo 32: 5 - Esperaba que al construirlo solo tardaría más y mientras tanto, Moshe regresaría.

13 ¿Por qué Moshé rompió las tabletas? Éxodo 32:19 - razonó Moshe: Si aquellos que se han distanciado de la Torá tienen prohibido participar en un solo mandamiento (sacrificio de Pesaj), ¡seguramente toda la Torá no puede darse a una nación entera que se ha distanciado de Hashem!

14 ¿Cómo pueden dos hermanos pertenecer a dos tribus diferentes? Éxodo 32:27 - Mitad-hermanos, compartiendo la misma madre.

15 ¿Por qué Moshe pidió que su nombre fuera borrado del libro de la vida? Éxodo 32:32 - Para que nadie se vaya creer que "Moshe no era digno de suplicar misericordia en nombre del pueblo judío".

16 ¿Cómo ha afectado el pecado del becerro de oro al pueblo judío a lo largo de la historia? Éxodo 32:34 - Cada vez que Hashem castiga al pueblo judío, parte de ese castigo viene como pago por el pecado del becerro de oro.

17 En el versículo 2 de Éxodo 33, Hashem dice que los habitantes de Eretz Canaan serían expulsados ​​de la Tierra. En ese versículo, solo se mencionan seis de las siete naciones cananeas. ¿Qué pasó con el séptimo? Éxodo 33: 2 - La séptima nación, los gergasitas, emigraron voluntariamente.

18 ¿Cómo demostró Hashem que perdonó al pueblo judío? Éxodo 33:14 - aceptó dejar que su shejiná habitara entre ellos.

19 ¿Cómo se hizo rico Moshe? Éxodo 34: 1 - Moshé talló las Tablas con piedras preciosas. HaShem ordenó a Moshé que guardara los fragmentos sobrantes.

20 ¿Cómo los rayos de luz que brillan en el rostro de Moshe nos muestran el poderoso efecto del pecado? Éxodo 34:35 - Antes del pecado del becerro de oro, la gente no habría tenido miedo de mirar los rayos de luz, pero después del pecado tuvieron miedo.





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