Rabí Makhluf Abujatzeira: un pilar del judaísmo marroquí
Su vida y legado, recordados en su hilulá del 8 de Shevat
Entre los grandes maestros del judaísmo marroquí del siglo XX destaca Rabí Makhluf Abujatzeira, de bendita memoria, quien dedicó su vida al estudio de la Torá, la justicia rabínica y la protección de su comunidad. Como presidente del tribunal rabínico de Marrakech, combinó la erudición con un liderazgo comprometido con las necesidades de su pueblo.
Este rabino no debe confundirse con Rabí Makhluf ben Yosef Abujatzeira, sepultado en Targalil y cuya hilulá se conmemora el 1 de Tevet. El protagonista de este artículo nació en 1894, fue hijo de Rabí Eliyahu Abuchatzeira y Jana, y está enterrado en el Monte de los Olivos, en Jerusalén. Su hilulá corresponde al 8 de Shevat.
Una familia de grandes maestros
Rabí Makhluf nació en Tafilalet, Marruecos, en 1894 —5654 del calendario hebreo—, en el seno de la ilustre familia Abuchatzeira.
Su padre, Rabí Eliyahu Abujatzeira, era hijo de Rabí Aharon, quien a su vez era hijo de Rabí Yaakov Abujatzeira, el célebre Avir Yaakov. Por tanto, Rabí Makhluf era bisnieto de este gran maestro, cuya sepultura en Damanhur, Egipto, continúa siendo un lugar de peregrinación.
Su madre se llamaba Jana, conocida cariñosamente como «Lalla Chanu». En aquel hogar, marcado por la observancia religiosa y el estudio, el joven Makhluf manifestó desde niño una notable capacidad intelectual.
Según la biografía de Rabí Yair Hoffman, recibió su nombre en honor a Rabí Makhluf ben Yosef Abuchatzeira, uno de los antepasados de la dinastía: precisamente el sabio recordado en Targalil.
Su formación en la Torá
Sus primeros estudios bíblicos estuvieron guiados por Rabí Masoud Amsellem y Rabí Masoud Atzraf. Posteriormente estudió Guemará con Rabí Israel Abujatzeira, el Baba Sali, primo de su padre.
También aprendió con sus tíos, Rabí Shmuel y Rabí Shalom Abuchatzeira. Una etapa especialmente importante fueron los siete años de estudio con Rabí Yijya Adahan, que contribuyeron a consolidar su preparación rabínica. Asimismo, estudió durante un breve período con Rabí Yitzjak Abuchatzeira, el hijo menor del Avir Yaakov.
La biografía señala que contrajo matrimonio a los once años con Masouda, hija de Rabí Shlomo Azrouel, dentro del contexto matrimonial de aquella época y comunidad. Más adelante tuvo una segunda esposa, Aziza Abujatzeira.
Liderazgo en tiempos de peligro
Las convulsiones políticas que afectaron a Tafilalet durante las primeras décadas del siglo XX marcaron profundamente su vida. Las rebeliones contra el dominio colonial francés pusieron en peligro a las comunidades judías de la región. La ejecución de Rabí David Abujatzeira constituyó una tragedia para la familia y para el judaísmo marroquí.
En 1920, Rabí Makhluf se trasladó con su padre y su familia a Erfoud. Allí, Rabí Eliyahu asumió el liderazgo rabínico, mientras su hijo ejercía como autoridad en cuestiones de halajá, la ley judía.
Tras el fallecimiento de su padre en 1926, Rabí Makhluf lo sucedió al frente de la comunidad.
De Beni Mellal a Marrakech
En 1944 fue nombrado rabino de Beni Mellal y de las localidades cercanas de Bouzgad y Kasbah Tadla. Durante esta etapa contribuyó a establecer un Talmud Torá, una institución de enseñanza religiosa cuyos alumnos llegarían a desempeñar funciones rabínicas en distintas comunidades de Marruecos.
En 1949 fue designado vicepresidente del Tribunal Rabínico Supremo de Marruecos, en Casablanca. Poco después dejó ese puesto para convertirse en Av Bet Din de Marrakech, es decir, presidente de su tribunal rabínico, sucediendo a Rabí Mordejai Korkos.
Su labor no se limitó a resolver cuestiones legales. Según el relato de Hoffman, mantuvo relaciones con la familia real marroquí y con Thami El Glaoui, pachá de Marrakech, que utilizó para intervenir en favor de judíos amenazados y proteger a personas en situaciones de grave vulnerabilidad.
En la introducción de su obra Kehilat Yaakov, Rabí Makhluf también describió su participación en gestiones relacionadas con el regreso del rey Mohammed V de su exilio. Formó parte, además, de las iniciativas del Consejo de Rabinos de Marruecos destinadas a fortalecer la vida religiosa del país.
Sus últimos años en Israel
En 1966, Rabí Makhluf emigró a Israel. Vivió primero en Jerusalén, en la Colonia Alemana y posteriormente en Rejavia.
En 1970 sufrió la pérdida de su hijo Amram, quien había trabajado en la educación y en la administración local de Kiryat Malaji. Después se trasladó a Ashdod, donde ejerció como rabino de la congregación Avir Yaakov, llamada así en honor a su bisabuelo.
La muerte de su joven nieto Avner le produjo un nuevo y profundo dolor. La biografía describe un período de recogimiento y un deterioro posterior de su salud.
Su hilulá y su sepultura
Rabí Makhluf Abuchatzeira falleció en la noche de Shabat del 8 de Shevat de 5740, en enero de 1980, aproximadamente a los 86 años.
Fue sepultado en el cementerio judío del Monte de los Olivos —Har HaZeitim—, en Jerusalén. Cada año, el 8 de Shevat, se recuerda su vida y su legado.
Según el artículo de Hoffman, poco antes de su fallecimiento se reconcilió con el Baba Sali, después de años de tensiones. Este episodio añade a su historia una enseñanza sobre el valor de la paz y los vínculos familiares.
Una herencia escrita y familiar
Su producción literaria refleja distintos aspectos de su conocimiento:
- Yafeh Sha’ah: responsas sobre cuestiones de ley judía, con aprobaciones de destacados maestros, entre ellos Rabí Ovadia Yosef y Rabí Eliezer Yehuda Waldenberg.
- Me’Ayin Yavo: una interpretación de las alusiones a los 613 preceptos contenidas en la palabra Bereshit.
- Kehilat Yaakov: comentarios sobre el Tanaj, la Biblia hebrea.
- Michlal Yofi: explicaciones de las enseñanzas de los sabios.
Su legado continuó también a través de sus descendientes. Entre ellos destacó Rabí Yosef Abuchatzeira, hijo de Masouda, quien fue rabino y juez rabínico en Fez y posteriormente rabino de Yavne.
La vida de Rabí Makhluf muestra una forma de liderazgo en la que el estudio de la Torá y la responsabilidad por la comunidad eran inseparables. Su recuerdo permanece en sus libros, en su familia y en las comunidades a las que dedicó sus esfuerzos.
Artículo elaborado a partir del texto de Rabí Yair Hoffman, «Rabbi Maklouf Abuchatzeira zt”l: A Pillar of Moroccan Jewry on His Yartzeit – 8 Shvat», proporcionado por el usuario. Los detalles biográficos y relatos citados proceden de esa fuente.


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