BLOG DE RAÍZ SEFARDÍ

PARASHAT YITRO




Esta Parashá fue Preparada Por ABA-EYBO

PARSHAT YITRO


Éxodo 18:1 hasta el 20: 23


DEDICADA A LA MEMORIA Y PARA MÉRITO DE:
Sara - (כריסטינה מרים דה בלר),
Jeannette Agustin San Juan, Fortune Agustin,
Filomena Agustin de San Juan, Federmo San Juan, Mevoyan Aba Beler,
Claudio Alfredo Beler San Juan; (סוג'ונטו בן סופריו) ; ( אבא סופריו)
(כל הזקנים בדורותיהם, מצד אבי, ובצד אמי);
Y de todos los Anusim de la casa de Israel; Jean-Baptiste Alvares
ז'אן בטיסט אלבארס , רבי שלמה לוריא, מהרש״ל
Jean Baptiste Louis Agustin Rodrigué Alvares, Rav DovBer de Lubavitch
אורינו ז'אן בטיסט אלבארס;
Eli Ha’Kohen, Pinjás Ve’Ikavod Ha’Kohen. Abayé Ha’Kohen, El Rebbe de Lubavitch,
Menajem Mendel Shneerson Zt”L; Yehuda Ha’Chassid, 
e Israel Meir KaGan el Jafets Ha’Jaim.

Para La Refuá Shelemá de:
María Bat Esmeralda
Jana Devora Bat Sara

Para el Exito de la Casa de:
Jana Devora Bat Sara

CONTENIDO DE LA PARASHÁ

1) La noticia de lo que hizo el Eterno para los Judíos en Egipto llegó a Yitró, el suegro de Moisés.
2) Yitró vino a ver a Moisés y trajo a Tzipora (Séfora), la esposa de Moisés y los dos hijos de ella.
3) Moisés recibió a su suegro, se saludaron y de ahí aprendemos a decir “¿Cómo estás?” en hebreo.
4) Yitró trajo sacrificios al Eterno y todos los líderes Judíos vieron a compartir la comida con él.
5) Yitró aconsejó a Moisés para que nomine una jerarquía de magistrados y jueces para la nación.
6) El día 6 del tercer mes (Mes de Siván), 7 semanas después de la salida de Egipto se recibe la Torá.
7) Dios desciende sobre el Sinaí en medio de truenos, relámpagos, humo y los sonidos de Shofar.

SOBRE EL ESTUDIO DE SHABAT
Yitró (יִתְרוֹ) es el nombre hebreo del suegro de Moisés, es nombre para la porción bíblica de esta semana. Es la segunda palabra de la Parashá y la primera palabra distintiva de ella. Esta es la decimoséptima porción semanal de la Torá (פָּרָשָׁה) en el ciclo anual de la lectura de la Torá y el quinto en el Libro del Éxodo. La parashá habla del consejo que Yitro le dió a Moisés de cómo organizar la comunidad y el sistema de justicia, y también de la revelación de Dios de las 10 declaraciones del Eterno (10 Mandamientos) a los Israelitas en el Monte Sinaí. La Parashá constituye de Éxodo 18: 1 hasta el 20: 23.

Esta Parashá es la más corta de las porciones semanales de la Torá del Libro del Éxodo (aunque no es la más corta en la Torá), y está compuesta por 4.022 letras hebreas, 1.105 palabras hebreas y 75 versículos. Se lee normalmente el decimoséptimo sábado después de Simjat Torá, generalmente eso cae en enero o febrero. También se lee la parte de la Parashá de Éxodo 19: 1-20: 23, como la lectura de la Torá en el primer día de la festividad de Shavuot, que conmemora la entrega de la Torá.


EL MAQAM DE LA SEMANA

Los judíos sefardíes cada semana basan las canciones de los servicios en el contenido de la parashá de esa semana. Para Parashá Yitro, el Maqam de esta semana, los judíos sefardíes aplican el Maqam Hoseni, es el Maqam que expresa belleza, que es especialmente apropiado en esta Parashá porque es la Parashá en la que los israelitas reciben las Diez expresiones que las naciones del mundo llaman erróneamente “los 10 Mandamientos”.


LA HAFTARÁ
Conexión a Parashá
La Haftará para la Parashá está en Isaías 6: 1-7: 6 y 9: 5-6.

Tanto la Parashá como la Haftará cuentan la revelación de Dios. Tanto la Parashá como la Haftará describen a los Seres Divinos como personas con alas. Tanto la Parashá como la Haftará informan la presencia de Dios acompañada de temblores y humo. Y tanto la Parashá como la Haftará hablan de hacer de Israel una comunidad santa.


COMENTARIO SOBRE LA PARASHÁ

El suegro de Moshé (Moisés), Itró (Yitró), oyó sobre los grandes milagros que Dios hizo para el pueblo de Israel, y vino desde Midián hasta el campamento Israelita, trayendo consigo la esposa de Moshé con sus dos hijos. Itró aconseja a Moshé para que nomine una jerarquía de magistrados y jueces para que le ayuden en la tarea de gobernar y administrar la justicia al pueblo Judío.

Los Hijos de Israel acampan frente al Monte Sinaí, donde son informados de que Dios los ha elegido como su “nación de sacerdotes” y “nación santa”. Las personas responden proclamando “Todo los que Dios dijo, lo haremos”.

En el sexto día del tercer mes (Siván), siete semanas después del Éxodo, toda la nación de Israel se reúne al pie del Monte Sinaí. Dios desciende sobre la montaña en medio de truenos, relámpagos, humo y los sonidos del Shofar (Trompeta de Cuerno), y manda a Moshe ascender.

Dios proclama las 10 declaraciones (10 Mandamientos), mandando al pueblo de Israel a conocer que El es Dios, a no adorar ídolos o no usar o mencionar el nombre de Dios en vano, a observar el Shabat (Septimo dia), a honrar a padre y madre, a no matar, a no cometer adulterio, a no robar, a no dar falso testimonio y a no desear la propiedad del prójimo. El pueblo le dice a Moshe que la revelación es demasiado fuerte para soportarla, rogándole a que él reciba la Torá de Dios y luego la transmita a ellos.


Resumen de Yitró Aliyá

En la lectura tradicional de la Torá en Shabat (los sábados), la Parashá se divide en siete lecturas, llamadas Aliyot (o Aliá en singular).

Resumen General de Las Aliyot:

En la lectura de Yitró de esta semana, el suegro de Moisés, Yitró (Jetró), llega al campamento israelita y les aconseja que establezcan un sistema legal que funcione sin problemas. 

Los israelitas experimentan la revelación divina en el Monte Sinaí y escuchan las Aseret Ha'Dibrot (Las Diez Declaraciones llamadas 10 Mandamientos).

La Primera Aliyá (Éxodo 18:1–12): 
Yitró (Jetró), el suegro de Moisés, después de haber oído hablar de todos los milagros que Dios obró para los israelitas, vino desde su Madián natal al campamento israelita en el desierto, trayendo consigo a la esposa de Moisés y sus dos hijos. Moisés saludó calurosamente a su suegro y le contó todo lo que Dios les había hecho a los egipcios. Yitró (Jetró) agradeció a Dios por todos los milagros y ofreció sacrificios de acción de gracias.

La Segunda Aliyá (Éxodo 18:13–23): 
Yitró observó a Moisés adjudicando todas las disputas que surgieron entre los israelitas. Yitró (Jetró) le sugirió a Moisés que tal sistema, que ponía una carga tan grande sobre los hombros de Moisés, eventualmente lo desgastaría. 

En cambio, aconsejó a Moisés que nombrara una jerarquía de jueces sabios y Tzadikim (justos), y que delegara sus responsabilidades, con Moisés presidiendo solo los casos más difíciles. 

Esto también liberaría el tiempo de Moisés para enseñar a los israelitas las enseñanzas de la Torá que escucha de Dios.

La Tercera Aliyá (Éxodo 18:24–27): 
Moisés aceptó la sugerencia de su suegro y estableció un sistema judicial jerárquico. Yitró (Jetró) luego regresó a su tierra natal.

La Cuarta Aliyá (Éxodo 19:1–6): 
Seis semanas después de salir de Egipto, los israelitas llegaron al Desierto del Sinaí y acamparon al pie del Monte Sinaí. Moisés ascendió a la montaña, donde Dios le dio un mensaje para transmitir a la gente. Incluido en este mensaje estaba la designación de Dios de los israelitas como Su "tesoro de todos los pueblos" y un "reino de príncipes y una nación santa".

La Quinta Aliyá (Éxodo 19:7–19): 
Moisés transmitió al pueblo las palabras de Dios, y el pueblo a su vez aceptó hacer todo lo que Dios les ordena. Dios luego instruyó a Moisés para que los israelitas se prepararan, porque en tres días Él se revelaría en la cima de la montaña a toda la nación. A los israelitas se les ordenó santificarse y se les advirtió que no se acercaran a la montaña hasta después de la revelación divina. En la mañana del tercer día, truenos, relámpagos, una nube espesa y el sonido penetrante de un shofar emanaron de la cima de la montaña. El monte Sinaí humeaba y temblaba, mientras el sonido del shofar se hacía cada vez más fuerte. Moisés escoltó a la nación temblorosa y asustada a la montaña, y los colocó en su base.

La Sexta Aliyá (Éxodo 19:20–20:14): 
Dios descendió sobre la montaña y convocó a Moisés a su cumbre. Dios ordenó a Moisés que volviera a advertir a los israelitas sobre el trágico final que le esperaba a cualquiera que se acercara a la montaña misma. Solo a Moisés y su hermano Aarón se les permitió subir a la montaña durante este tiempo. Dios luego habló los Diez Mandamientos a la nación israelita. Ellos son: 1) Creencia en Dios. 2) No adorar ídolos. 3) No tomar el nombre de Dios en vano. 4) Guardar el Shabat. 5) Honrar a los padres. 6) No asesinar. 7) No cometer adulterio. 8) No robar. 9) No dar falso testimonio. 10) No codiciar bienes ajenos.

La Séptima Aliá (Éxodo 20:15–23): 
Los israelitas quedaron traumatizados por la abrumadora revelación, el impresionante espectáculo de “luz y sonido”. 

Ellos se dirigieron a Moisés y le pidieron que a partir de ese momento él sirviera como intermediario entre ellos y Dios: Moisés debería escuchar la palabra de Dios y transmitirla a la gente. 

Moisés estuvo de acuerdo. La lectura concluye con la prohibición de crear imágenes esculpidas idólatras, considerando que no se vio ninguna imagen cuando Dios se reveló en el Monte Sinaí, y el mandamiento de erigir un altar de sacrificio. 

Las piedras del altar no deben estar labradas con utensilios de hierro, ni debe haber escalones que conduzcan a la parte superior del altar.

La Aliya del Maftir Maftir: (Exodo 20:19-23)
Así les dirás a los Israelitas: con este lenguaje. Han visto que hay una diferencia entre lo que una persona ve y lo que otros le dicen. [Con respecto a] lo que otros le dicen, a veces su corazón está dividido, Si creerlo o no. Dios dijo en este Maftir que les habló a los Judios desde los cielos. Pero otro versículo dice: “Que el Eterno descendió sobre el monte Sinaí” (Éxodo 19:20). El tercer versículo viene y armoniza entre ellos: “Desde los cielos les hizo oír su voz para disciplinarlos, y en la tierra les mostró su gran fuego” (Deut. 4:36). Su gloria estaba en el cielo, Su fuego y Su poder estaban en la tierra. Alternativamente, El inclinó los cielos [inferiores] y los cielos más altos y los extendió sobre la montaña. Entonces [la Escritura] dice: “Y Él inclinó los cielos, y descendió” (Sal. 18:10). 

No se haran imágenes de nada de loque esta conmigo: No se haran semejanza de mis siervos que Me sirven en lo alto. — Ni dioses de plata: Esta [declaración] viene a advertir acerca de los querubines, que se haran para que esten conmigo en el Templo, para que no sean hechos de plata, porque si se desvián de este mandamiento para hacerlos de plata, son para Mí como si se fabricaran dioses. 

La advertencia sobre los dioses de oro: Es una declaración que viene a advertirnos para que uno no añada más querubines a [los dos, que es el número requerido por Dios. Porque si haces cuatro querubines, son para Mí como si se fabricaran dioses de oro.

La frase no haran para ustedes: es como si se dijeran: “Haré querubines en las sinagogas y en las salas de estudio, de la misma manera que los hago en el Templo”. Por lo tanto, dice: “no haran para ustedes mismos”.

21 Harás para mí un altar de tierra, y junto a él degollarás tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas. Dondequiera que permita que se mencionen Mi nombre, vendré a ustedes y los bendeciré en ese lugar.

Un altar de tierra: Atado al suelo, [lo que significa] que no debe ser construido sobre pilares o sobre un bloque de madera (otra versión: [sobre] una base). [Según el Mejilta y Rashi en Zev. 58a, la lectura es “arcos”.] Alternativamente, significa] que él [Moisés] llenaría el hueco del altar con tierra cuando [los israelitas] acamparan. Tú harás para Mí: Que desde el principio, será hecho en Mi nombre. [Es decir, no debe hacerse para otro propósito y luego usarse como un altar.] y lo sacrificarás junto a él: como "Y junto a él estaba la tribu de Manasheh" (Núm. 2:20).

O quizás signifique literalmente “sobre él”. Por lo tanto, la Escritura dice: “la carne y la sangre sobre el altar del Eterno, tu Dios” (Deut. 12:27), [lo que significa que solo la carne y la sangre deben ser puestas sobre el altar] pero el sacrificio no es [para ser realizado] en la parte superior del altar. — Sus Ofrendas Ola (elevadas) y sus Shelamim (ofrendas de paz), que son de sus ovejas y de su ganado. “Tus ovejas y tus vacas” es la explicación de “tus Olot (elevadas) holocaustos y tus ofrendas de paz”. 

Dondequiera que permita que se mencione Mi nombre, vendré a ti y allí te bendeciré: lo mencionaré. Rashi explica que significa: cada vez que te permita mencionar Mi Nombre Explícito, allí vendré a ti y te bendeciré. Haré que Mi Shejiná descanse sobre ti. De aquí aprendes que se dio permiso para mencionar el Nombre Explícito solo en el lugar al que llega la Shejiná, y eso es en el Templo de Jerusalén. Allí se dio permiso a los Cohanim (los sacerdotes) para mencionar el Nombre Explícito cuando levantan la mano para bendecir al pueblo. —

Dijo el Eterno: Cuando Me hagan un altar de piedras, no las hagan de piedras labradas, para que no blanden su espada sobre él y lo profanen. Y cuando me hagan un altar de piedras: Rabí Ismael dice: Cada vez que se hace la mención de la palabra im en la Torá es opcional excepto para tres momento. Uno de ellos está en este versículo: “Y cuando (im) me haces un altar de piedras.” He aquí, este im sirve como una expresión de Ka'asher que significa cuando, y “cuando Me hagan un altar de piedras, no las construiran con piedras labradas”. Este im no puede significar “si,” condicional porque te incumbe a ti construir un altar de piedras, porque está dicho: “[De] piedras enteras construirás” (Deut. 27:6).

De manera similar, “Cuando (im) prestes dinero” (Exod. 22:24) es obligatorio, porque está dicho: “y tú le prestarás” (Deut. 15:8). Este también sirve como una expresión de Ka'Asher, cuando.

De manera similar, “Y cuando (im) ofrezcas una ofrenda de primicias” (Lev. 2:14). Suya es la ofrenda del omer, que [también] es obligatoria. Por lo tanto, todas estas instancias de im no son condicionales sino definidas y sirven como una expresión de Ka’Ashe que quiere decir, cuando. —piedras labradas: Heb. Gazit una expresión de esquilar Gueziza, que significa que [el picapedrero] las talla y las corta con herramientas de hierro.

para que no esgrimas tu espada contra ella: Heb. Ki, Esta [instancia de] ki sirve como una expresión de Pen, no sea que, que es lo mismo que “quizás”. Tal vez blandirás tu espada sobre él.

Y lo profanen: Así han aprendido que si esgrimen hierro sobre él, lo han profanado, porque el altar fue creado para alargar los días del hombre, y el hierro fue creado para acortar los días del hombre [porque se usa para hacer espadas]. Es impropio que el “acortador” sea usado sobre el “alargador” (Midot 3:4). Además, el altar hace la paz entre Israel y su Padre en el cielo.

Por tanto, el cortador y el destructor no vendrán sobre ella. El asunto es una conclusión kal vajomer [a fortiori]: si [con respecto a las] piedras, que ni ven, ni oyen ni hablan, porque [por el hecho de que] hacen la paz, la Torá dice: “No pondrás hierro sobre ellos” (Deut. 27:5), ¡cuánto más [estamos seguros de que] quien hace la paz entre esposo y esposa, entre familia y familia, entre hombre y su prójimo, no tendrá problemas sobre él!-

23 Y no subirás con gradas sobre mi altar, para que tu desnudez no quede expuesta sobre él.' "

Y no subirás con escalones: Cuando construyas una rampa para el altar, no la hagas con escalones, eschalons en francés antiguo, sino que debe ser lisa e inclinada. — . Para que no se descubra tu desnudez: Porque debido a los pasos, debes ensanchar tu paso, aunque no sería una exposición real de la desnudez, porque está escrito:

“Y haganles calzoncillos de lino” (Éxodo 28:42). ). Sin embargo, ensanchar los pasos está cerca de exponer la desnudez [del que sube los escalones], y te comportas con ellos [las piedras] de una manera humillante. Ahora bien, estos asuntos son una conclusión kal vajomer [a fortiori], que si [con respecto a] estas piedras, que no tienen inteligencia para objetar su humillación, la Torá dice que debido a que son necesarias, no debes comportarte con ellas de una manera humillante. . [En contraste,] tu amigo, que es [creado] a semejanza de tu Creador y que se opone a ser humillado, ¡cuánto más [debes tener cuidado de no avergonzarlo]! - [Tomada de la Mejilta]

BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA TORÁ
Antes de leer o estudiar la Torá hay que acostumbrarse a bendecir el Eterno (Hashem). Mantén en mente que el nombre de D.ios que se usa cuando decimos nuestras plegarias y cuando leemos la Torá o cuando bendecimos a D.ios es “Adonai”. Donde quiera que aparezca su nombre lo pronunciamos “Adonai”. Dondequiera que aparece el nombre del Eterno, lo pronunciamos Adonai en esos momentos, en otros momentos sólo decimos HaShem.


Bendigo al Eterno, el D.ios Bendito

¡Bendito sea el Eterno quien debe ser bendecido!


En Hebreo
¡Barúj Atáh (Adonai), Eloheinu Meléj Ha’Olám, Asher Bájar Bánu Mikól Ha’Amím VeNatán Lanú Et Torató. Barúj Atáh Adonai Notén HaTorá!


En Español
¡Bendito Eres Tú Adonai, Elohim Nuestro y Rey del universo, que Nos Ha Escogido de entre todas las naciones y nos Ha Entregado Su Torá. Bendito eres Tú Adonai, donador de la Torá!


ÉXODO 18:1 - 27

1 Y Oyó Yitró, sacerdote de Midián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés, y con Israel su pueblo, y cómo el Eterno había sacado á Israel de Egipto: 2 Y tomó Yitró, suegro de Moisés á Tzipora (Séfora) la mujer de Moisés, después que él la había enviado, 3 Y á sus dos hijos; uno de ellos se llamaba Guershón, porque se dijo: Peregrino he sido en tierra ajena; 4 Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo, El Dios de mi padre me ayudó, y me libró del cuchillo de Faraón. 5 Y Yitró el suegro de Moisés, con sus hijos y su mujer, llegó á Moisés en el desierto, donde tenía el campamento junto al monte de Dios; 6 Y dijo á Moisés: Yo tu suegro Yitró vengo á ti, con tu mujer, y sus dos hijos con ella.

7 Y Moisés salió á recibir á su suegro, se inclinó, y lo besó: y se preguntaron el uno al otro cómo estaban, y vinieron á la tienda. 8 Y Moisés contó á su suegro todas las cosas que el Eterno había hecho á Faraón y á los Egipcios por amor de Israel, y todo el trabajo que habían pasado en el camino, y cómo los había librado el Eterno. 9 Y se alegró Yitró de todo el bien que el Eterno había hecho á Israel, que lo había librado de mano de los Egipcios. 10 Y Yitró dijo: Bendito sea el Eterno, que os libró de mano de los Egipcios, y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo de la mano de los Egipcios.

11 Ahora conozco que el Eterno es más grande que todos los dioses; hasta en lo que se ensoberbecieron contra ellos. 12 Y tomó Yitró, suegro de Moisés, holocaustos y sacrificios para Dios: y vino Aarón y todos los ancianos de Israel á comer pan con el suegro de Moisés delante de Dios.

13 Y aconteció que otro día se sentó Moisés á juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.

14 Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde? 15 Y Moisés respondió á su suegro: Porque el pueblo viene á mí para consultar á Dios: 16 Cuando tienen negocios, vienen á mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. 17 Entonces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien:

18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el negocio es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. 19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los negocios á Dios. 20 Y enseña á ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer.

21 Además inquiere tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y constituirás á éstos sobre ellos caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta y sobre diez. 22 Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo; y será que todo negocio grave lo traerán á ti, y ellos juzgarán todo negocio pequeño: alivia así la carga de sobre ti, y llevarla han ellos contigo. 23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás persistir, y todo este pueblo se irá también en paz á su lugar. 24 Y oyó Moisés la voz de su suegro, é hizo todo lo que dijo. 25 Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y los puso por cabezas sobre el pueblo, caporales sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. 26 Y juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio árduo lo traían á Moisés, y ellos juzgaban todo negocio pequeño. 27 Y despidió Moisés á su suegro, y se fue á su tierra.


ÉXODO 19:1 - 25

1 Al mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en aquel día vinieron al desierto de Sinaí. 2 Porque partieron de Rephidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y asentaron en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte. 3 Y Moisés subió á Dios; y el Eterno lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás á la casa de Jacob, y denunciarás á los hijos de Israel: 4 Ustedes vieron lo que hice á los Egipcios, y cómo los tomé a ustedes sobre alas de águilas, y los he traído á mí. 5 Ahora pues, si dieren oído á mi voz, y guardaren mi pacto, ustedes serán mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6 Y ustedes serán mi reino de sacerdotes, y nación santa. Estas son las palabras que dirás á los hijos de Israel.

7 Entonces vino Moisés, y llamó á los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras que el Eterno le había mandado. 8 Y todo el pueblo respondió á una, y dijeron: Todo lo que el Eterno ha dicho haremos. Y Moisés refirió las palabras del pueblo al Eterno. 9 Y el Eterno dijo á Moisés: He aquí, yo vengo á ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés denunció las palabras del pueblo al Eterno. 10 Y el Eterno dijo á Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos;

11 Y estén apercibidos para el día tercero, porque al tercer día el Eterno descenderá, á ojos de todo el pueblo, sobre el monte de Sinaí. 12 Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guárdense, no suban al monte, ni toquen á su término: cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá:

13 No le tocará mano, mas será apedreado ó asaeteado; sea animal ó sea hombre, no vivirá. En habiendo sonado largamente el Shofá, subirán al monte. 14 Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y lavaron sus vestidos. 15 Y dijo al pueblo: Estad apercibidos para el tercer día; no lleguéis á mujer. 16 Y aconteció al tercer día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el real. 17 Y Moisés sacó del real al pueblo á recibir á Dios; y se pusieron á lo bajo del monte.

18 Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque el Eterno había descendido sobre él en fuego: y el humo de él subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera. 19 Y el sonido de la bocina iba esforzándose en extremo: Moisés hablaba, y Dios le respondía en voz. 20 Y descendió el Eterno sobre el monte de Sinaí, sobre la cumbre del monte: y llamó el Eterno á Moisés á la cumbre del monte, y Moisés subió.

21 Y el Eterno dijo á Moisés: Desciende, requiere al pueblo que no traspasen el término por ver al Eterno, porque caerá multitud de ellos. 22 Y también los sacerdotes que se llegan al Eterno, se santifiquen, porque el Eterno no haga en ellos estrago. 23 Y Moisés dijo al Eterno: El pueblo no podrá subir al monte de Sinaí, porque tú nos has requerido diciendo: Señala términos al monte, y santifícalo. 24 Y el Eterno le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el término por subir al Eterno, porque no haga en ellos estrago. 25 Entonces Moisés descendió al pueblo y habló con ellos.

ÉXODO 20:1 - 23
1. Y Habló Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy el Eterno tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: 5. No te inclinarás á ellas, ni las honrarás; porque yo soy el Eterno tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, á los que me aborrecen, 6 Y que hago misericordia en millares á los que me aman, y guardan mis mandamientos.

7 No tomarás el nombre del Eterno tu Dios en vano; porque no dará por inocente el Eterno al que tomare su nombre en vano. 8 Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 Mas el séptimo día será reposo para el Eterno tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:

11 Porque en seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto el Eterno bendijo el día del reposo y lo santificó.

12 Honra á tu padre y á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que el Eterno tu Dios te da.

13 No matarás. 14 No cometerás adulterio. 15 No hurtarás. 16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

18 Todo el pueblo consideraba las voces, y las llamas, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba: y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. 19 Y dijeron á Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Dios con nosotros, porque no muramos. 20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; que por probaros vino Dios, y porque su temor esté en vuestra presencia para que no pequéis.

21 Entonces el pueblo se puso de lejos, y Moisés se llegó á la oscuridad en la cual estaba Dios. 22 Y el Eterno le dijo á Moisés: Así les dirás á los hijos de Israel: Ustedes han visto que he hablado desde el cielo con ustedes. 23 No se hagan conmigo dioses de plata, ni se harán dioses de oro.


MAFTIR - ÉXODO 20: 22 - 23
19 El Eterno le dijo a Moisés: Así les dirás a los hijos de Israel: Ustedes han visto que desde los cielos les he hablado. 20 No se harán imágenes de nada de lo que está conmigo. No se harán ni dioses de plata, ni dioses de oro. 21 Harás para mí un altar de tierra, y junto a él degollarás tus Ofrendas Olás (Ofrendas elevadas) y tus ofrendas Shelamím (Ofrendas de paz), tus ovejas y tus vacas. Dondequiera que permito que se mencione Mi nombre, vendré a ustedes y los bendeciré. 22 Y cuando me hagas un altar de piedras, no lo hagas de piedras labradas, para que no blandes tu espada sobre él y lo profanes. 23 Y no subirás con gradas sobre mi altar, para que tu desnudez no quede expuesta sobre él.



BENDICIONES PARA ANTES DE LEER LA HAFTARÁ

Antes de leer la Haftará también, el lector o el estudiante debe de decir esta bendición:

En Hebreo
¡Barúj Atáh Adonai Eloheinu Meléj HaOlám Asher Bájar Bin-vi-ím Tovím Ve-Ratzá Ve-Divreijem Ha-ne-Emarim Ve-Emét! ¡Barúj Atáh Adonai Ha-Bojer Ba-Torá Uv-Moshé Avdó Uv-Yisra’el Amó U-ninviei Ha-Emét Va-Tsedék!


En Español
¡Bendito Eres Tú Adonai, Elohim Nuestro, Rey del Universo, que escogiste Buenos Profetas y te complaciste con sus palabras que fueron pronunciadas con Verdad! ¡Bendito Eres Tú Adonai, que escogiste la Torá y a Moshé tu Siervo, y a Israel Tu Pueblo, y a Los Profetas de Verdad y Justicia!


La Haftará para la Parashá está en Isaías 6: 1-7: 6 y 9: 5-6

Capítulo 6: 1. En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo. 2 Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, el Eterno de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria. 4 Y los quiciales de las puestas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo. 5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, el Eterno de los ejércitos. 6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas:

7 Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpió tu pecado. 8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame á mí. 9 Y dijo: Anda, y di á este pueblo: Oigan bien, y no entiendan; vean por cierto, mas no comprendan. 10 Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.

11 Y yo dije: ¿Hasta cuándo, oh Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades queden asoladas, y sin morador, ni hombre en las casas, y la tierra sea tornada en desierto; 12 Hasta que el Eterno hubiere echado lejos a los hombres, y multiplicare en medio de la tierra la desamparada.

13 Pues aun quedará en ella una décima parte, y volverá, bien que habrá sido asolada: como el olmo y como el alcornoque, de los cuales en la tala queda el tronco, así será el tronco de ella la simiente santa.

Capítulo 7: 1 Aconteció en los días de Ajâz hijo de Yotham, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria, y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron á Jerusalem para combatirla; mas no la pudieron tomar. 2 Y vino la nueva á la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado con Ephraim. Y se le estremeció el corazón, y el corazón de su pueblo, como se estremecen los árboles del monte á causa del viento. 3 Entonces dijo el Eterno á Isaías: Sal ahora al encuentro de Ajâz, tú, y Sear-jasub tu hijo, al cabo del conducto de la Pesquera de arriba, en el camino de la heredad del Lavador, 4 Y dile: Guarda, y repósate; no temas, ni se enternezca tu corazón á causa de estos dos cabos de tizón que humean, por el furor de la ira de Rezín y del Siro, y del hijo de Remalías. 5 Por haber acordado maligno consejo contra ti el Siro, con Ephraim y con el hijo de Remalías, diciendo: 6 Vamos contra Judá, y la despertaremos, y la partiremos entre nosotros, y pondremos en medio de ella por rey al hijo de Tabeel:

Capítulo 9:5 Porque toda batalla de quien pelea es con estruendo, y con revolcamiento de vestidura en sangre: mas esto será para quema, y pábulo del fuego. 6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado está sobre su hombro: y se llamará su nombre El Dios Fuerte es hacedor de Maravilla, Aviad es Príncipe de paz.

Q & A - QUIZ ACERCA DE LA PARASHÁ DE YITRO
Este Cuestionario Fue preparado en las Instituciones de Ohr Somayaj en Jerusalem, Israel.

Todas las referencias son a los versos y al comentario de Rashi, a menos que se indique lo contrario


1. Yitro tenía 7 nombres. ¿Por qué uno de sus nombres era Yeter? Éxodo 18: 1 - Porque hizo que se añadiera una parashá a la Torá. Yeter significa suma.

2. ¿ Noticias de qué dos eventos motivaron a Yitro a unirse al pueblo judío? Éxodo 18: 1 - La división del mar y la guerra contra Amalec.

3. ¿Qué nombre de Yitro indica su amor por la Torá? Éxodo 18: 1 - Jovav.

4. ¿Por qué estaba Tzipora con su padre, Yitro, y no con Moshe cuando Bnei Yisrael salió de Egipto? Éxodo 18: 3 - Cuando Aharon se encontró con Moshé con su familia en su camino a Egipto, Aharon le dijo a Moshé: "Estamos dolidos por los judíos que ya están en Egipto, ¿y traes más judíos a Egipto?" Moshé, al oír esto, envió a su esposa e hijos de regreso a Madián.

5. ¿Por qué el versículo 5 dice que Yitro vino al desierto? ¿No sabemos ya que los Bnei Israel estaban en el desierto? Éxodo 18: 5 - Para mostrar la grandeza de Yitro. Él estaba viviendo en un lugar lujoso; sin embargo, fue al desierto para estudiar la Torá.

6. ¿Por qué Moshe le dijo a Yitro todo lo que Dios había hecho por el pueblo judío? Éxodo 18: 8 - Acercar a Yitro a la forma de vida de la Torá.

7. Según el Midrash citado por Rashi, ¿cómo respondió Yitro cuando le contaron acerca de la destrucción de Egipto? Éxodo 18: 9 - Él se afligió.

8. ¿A quién se considera como si disfrutara del esplendor de la Shejiná? Éxodo 18:12 - Uno que cena con eruditos de la Torá.

9. ¿En qué día se sentó Moshe para juzgar al pueblo judío? Éxodo 18:13 - El día después de Iom Kipur.

10. ¿Quién es considerado un compañero en la Creación? Éxodo 18:13 - Un juez que rinde una decisión correcta.

11. "Moshé se sentó para juzgar a la gente, y la gente se paró frente a Moshé ..." ¿Qué le molestó a Yitro acerca de este arreglo? Éxodo 18:14 - Yitro sintió que la gente no estaba siendo tratada con el debido respeto.

12. ¿Por qué Yitro regresó a su propia tierra? Éxodo 18:27 - Convertir a los miembros de su familia al judaísmo.

13. ¿En qué se diferencia el campamento de Sinaí de los otros campamentos? Éxodo 19: 2 - El pueblo judío estaba unido.

14. ¿A quién se refiere la Torá cuando usa el término "Beit Yaakov"? Éxodo 19: 3 - Las mujeres judías.

15. ¿Cómo es la protección de Dios del pueblo judío similar a la protección de un águila de sus polluelos? Éxodo 19: 4 - Un águila lleva a sus crías en la parte superior de sus alas para protegerlas de las flechas humanas. Así también, la nube de gloria de Dios se separó entre los egipcios y el campamento judío para absorber los misiles egipcios y las flechas disparadas contra el pueblo judío.

16. ¿Cuál fue el plan original de Dios para Matan Torah? ¿Cuál fue la respuesta del pueblo judío? Éxodo 19: 9 - Dios ofreció presentarse a Moshé y dar la Torá a través de él. El pueblo judío respondió que deseaba escuchar la Torá directamente desde Dios.

17. ¿Cuántas veces más grande es la "medida de recompensa" que la "medida de castigo"? Éxodo 20: 6 - 500 veces.

18. ¿Cómo se deriva que "No robar" se refiere al secuestro? Éxodo 20:13 - Dado que está escrito inmediatamente después de "No matar" y "No cometer adulterio", se deriva que "No robar" se refiere a un delito que conlleva la misma pena que los dos primeros, a saber, la pena de muerte.

19. En respuesta a escuchar la Torá dada en el Sinaí, ¿cuánto retrocedió el pueblo judío con temor? Éxodo 20:15 - Se retiraron de la montaña doce mil (una milla es 2000 codos).

20. ¿Por qué el uso de herramientas de hierro es profano? Éxodo 20:22 El altar fue creado para extender la vida; mientras que el hierro se usa a veces para fabricar armas que acortan la vida.




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