BLOG DE RAÍZ SEFARDÍ

LA NACIÓN DE ISRAEL ES LA COMPAÑERA DEL SHABAT


*EL SHABAT Y EL PUEBLO DE ISRAEL SON UNA PAREJA*
-
Por el Rav Itzhak Prajs


Nuestros sabios se preguntaron en el Tratado de Shabat 88a por qué al final de la labor del sexto día está escrito en Génesis 1:31: "y hubo tarde y hubo mañana el día sexto" (»יום הששי). 

¿A qué se debe el hecho de que la letra "Hei" que antecede al vocablo "Shishí" (día sexto) no figura en la mención de los primeros cinco días de la creación? 

Esto se debe a que el texto quiso insinuar o aludir al día sexto del mes de Siván; en el cual el Eterno entregaría la Torá al Pueblo de Israel. 

De hecho fue en ese día que el Eterno estableció una condición con todos los que El había creado y les dijo: "si el Pueblo de Israel acepta la Torá ustedes siguirán existiendo, pero si ellos no la aceptan habré de volver toda la creación al caos original". Inmediatamente después de que se completó el sexto día fue creado el Shabat, día en el cual se revela Su reino y en un futuro se le entregaría la Torá al Pueblo de Israel (Tratado de Shabat 86(b)).

Hasta el momento que vino a aparecer el Pueblo de Israel en el mundo, el Shabat estaba solitario sin quien revele su santidad y su bendición. Tal como lo expresaron nuestros sabios en Bereshit Rabá 11:8: "Le dijo el Shabat al Eterno: Señor del Universo, todos tienen compañía en Tu creación pues hasta los seis días de la creación se acomodan entre si, en duplas y sólo yo carezco de pareja. 

El Eterno le respondió: El Pueblo de Israel será tu pareja. Cuando los hijos de Israel se presentaron delante del Monte Sinaí el Eterno les dijo: recuerden lo que le prometí al Shabat en cuanto a que la congregación de Israel sería su pareja, de aquí que se escuchó el enunciado en Éxodo-Shemot 20:7: «Recuerden el Shabat para consagrarlo«».

Antes de que el Pueblo de Israel reciba la Torá, el Shabat ya estaba consagrado y bendecido pues en ese día el Eterno cesó toda su labor por lo que este día era el ser interior y el alma misma de la creación toda. Empero la bendición que se desprendía del Shabat era reducida y alcanzaba únicamente para el sostén del mundo. Todas las carencias del mundo se mantuvieron vigentes sin que exista posibilidad de corregirlas. 

Es por esta razón que el Eterno condicionó a la creación a que en caso de que el Pueblo de Israel no aceptara la Torá, todo el mundo retornaría al caos inicial, en el cual se encontraba. Pues ¿qué sentido tendría la existencia de seguir sumida en su padecimiento, sin posibilidad alguna de superación o trascendencia que las llevara a su corrección final y a la completitud?


Share:

No comments:

Post a Comment